Associació Ciutadania i Comunicació ACICOM se adhiere a la celebración del Día Mundial del Patrimonio Audiovisual, que este año lleva como lema: VER, OÍR Y APRENDER.

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ACICOM defiende que la Comunidad Valenciana también debe actuar en el sentido de las recomendaciones de la UNESCO, y debe de preservar nuestro patrimonio audiovisual, poniéndolo al alcance de la ciudadanía valenciana y del mundo.


Es necesario el concurso de todas las organizaciones e instituciones, así como la movilización de los profesionales y de la ciudadanía.


En nuestro entorno estamos retrocediendo con la excusa de la crisis económica. Así la desaparición de diversas muestras culturales, especialmente las relacionadas con el audiovisual: “Premis Tirant”, “Inquiet” o la más reciente de la “Mostra de Cinema del Mediterrani” en la ciudad de Valencia, suponen una pérdida importante en la diversidad cultural y de las posibilidades de acceso a una importante muestra de las expresiones culturales audiovisuales.


La actual situación obliga todavía más a que instituciones, como por ejemplo la Fundación Municipal de Cine, realicen esfuerzos permanentes para recuperar y mantener nuestro patrimonio audiovisual poniéndolo al alcance de todos y todas.


Algunas ciudades como Girona, Sabadell, Terrassa, etc. han desarrollado iniciativas propias que constituyen ejemplos de buenas prácticas.


Adjuntamos también un apartado para saber más, que recoge algunas de ellas y también el esfuerzo internacional en defensa del Patrimonio Audiovisual.

 

Mensaje de la Sra. Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, con motivo del Día Mundial del Patrimonio Audiovisual

 

De todos los patrimonios de la humanidad, el audiovisual es uno de los que permite acceder de manera más directa e intuitiva a la riqueza de las culturas del mundo y a la infinita diversidad de la civilización humana.

 

Los documentos audiovisuales ofrecen medios excepcionales para aprender, compartir e informarse a través del sonido y la imagen. Por su forma y contenido, son testimonios vivos de la historia de las técnicas, las representaciones y las culturas. Al ofrecer imágenes y sonidos de culturas extranjeras y de momentos históricos fundadores de nuestra memoria colectiva contribuyen a consolidar los cimientos del diálogo intercultural y a enriquecer la conciencia de la humanidad.


Todos esos documentos, películas y bandas sonoras son también extremadamente vulnerables. Parte de los archivos audiovisuales del siglo XX ya ha desaparecido, víctima de la obsolescencia tecnológica, la negligencia institucional y las pérdidas causadas por el deterioro, la destrucción deliberada o la ignorancia. El auge de la civilización digital no ha hecho más que acentuar estos retos.


La protección de esos documentos es un imperativo cultural y educativo. Nunca puede darse por sentada. Por el contrario, es una tarea de nunca acabar. Este es uno de los aspectos centrales del programa emblemático de la UNESCO “Memoria del Mundo”, que vela por la protección del patrimonio documental de la humanidad, en soportes de todos los tipos. Muchos documentos audiovisuales ya se han podido inscribir en el Registro «Memoria del Mundo»: “La historia de la banda de Kelly“ (primer largometraje de ficción), el conjunto de la producción cinematográfica original de los hermanos Lumière, o incluso los “Archivos vivientes de la lucha por la liberación”, documental de valor excepcional sobre el régimen de apartheid en Sudáfrica. Cada uno constituye una fuente insustituible de enseñanzas y descubrimientos. Su desaparición sería un empobrecimiento de nuestro patrimonio mundial y equivaldría a una amnesia colectiva.


La protección del patrimonio audiovisual requiere la adopción de medidas adecuadas de salvaguardia y entraña también la formación de los profesionales de archivos, bibliotecas e instituciones especializadas, y el apoyo a los mismos.


Invito hoy a todos los asociados y colaboradores de la UNESCO a redoblar esfuerzos para garantizar la protección de este patrimonio documental de valor excepcional y contribuir a que cumpla todas sus promesas educativas y culturales.