La ayuda oficial al desarrollo en el sector de la salud volverá a bajar este año casi un 60%

413

Médicos del Mundo, medicusmundi y Prosalus elaboran el Informe 2014 “La salud en la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria”

La Ayuda Humanitaria Internacional deja sin cubrir las necesidades humanitarias de 30 millones de personas

19 de noviembre 2014.- El Informe 2014 “La salud en la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria”, elaborado por las ONGD Médicos del Mundo, medicusmundi y Prosalus, destaca el continuo descenso de ayuda oficial al desarrollo que España dedica a un sector prioritario como la salud. Realidades como el importante brote de ébola, elevan todavía más la alerta ante esta situación.

A menos de un año para llegar a 2015, fecha fijada por la comunidad internacional para alcanzar los Objetivos del Milenio (ODM), y a pesar de los grandes avances conseguidos en algunos indicadores, los ODM en salud no se van a alcanzar y sigue existiendo una inequidad evidente en el acceso a la atención sanitaria. A partir del año próximo, los Objetivos de Desarrollo Sostenibles serán las nuevas metas que propone la comunidad internacional para aunar esfuerzos hacia el desarrollo. En salud, la OMS propone la Cobertura Sanitaria Universal como el objetivo mundial principal para la salud en los próximos años. Pero al compromiso político le debe seguir un compromiso financiero.

La llegada del actual brote del ébola a Occidente ha puesto en el primer plano de la actualidad a esta epidemia, y nos deja varias lecciones sobre la importancia de desarrollar una estrategia de salud global. La mayor epidemia de ébola que jamás ha sufrido el mundo nos está mostrando que las enfermedades no tienen pasaporte, y que en un mundo globalizado en muchos sectores es necesario pensar en trabajar por una salud global que permita afrontar los viejos y nuevos retos. Una de las consecuencias más agudas es la invisibilización y falta de atención de las enfermedades más prevalentes en la zona, que en este momento no están en la agenda de salud y están aumentando sus tasas de morbimortalidad, afectando a mucha más gente que la propia epidemia del ébola.

En este próximo año de tránsito entre la agenda de los ODM y la nueva agenda de desarrollo que deberá estar vigente en los próximos 15 ó 20 años, es crucial que la comunidad internacional, y especialmente los países del Comité de Ayuda al Desarrollo refuercen sus compromisos de financiación del desarrollo de cara a hacer viable el cumplimiento de la agenda, alcanzando el 0,7 % del PIB comprometido hace muchos años, compromiso que solo cinco países cumplen y del que España está muy lejos.

La pobre aportación española

España destina en 2013 el 0,16% de su PIB a AOD, muy lejos de la media del conjunto de donantes, que prácticamente le dobla con el 0’3%. Además, este año se prevé un nuevo descenso del 9 % en la AOD bruta (de acuerdo al proyecto de Presupuestos Generales del

Estado para 2015, para el año próximo el volumen de AOD se mantendría prácticamente igual al previsto para 2014).
En 2013 se detuvo el descenso de la AOD para el sector salud, pero no hay señales claras de recuperación. Sin embargo, en términos relativos,
la salud ha seguido perdiendo peso en el conjunto de la AOD española, situándose en un 4,12 %. Además la AOD en salud volverá a bajar este año casi un 60 % y se situará en el 1,84 % del total de la AOD.

La Ayuda Humanitaria Internacional alcanza en 2013 la cifra récord de 22.000 millones de dólares, sin embargo, la magnitud de las emergencias ha hecho que queden sin cubrir las necesidades humanitarias de 30 millones de personas. Naciones Unidas sólo logró cubrir el 65% de las demandas a través de los llamamientos consolidados y de emergencia realizados por UNOCHA.

La financiación de la Acción Humanitaria en la Cooperación Española, tanto la bilateral como la canalizada a través de los Fondos comunes de Naciones Unidas, toca fondo. Por cuarto año consecutivo desciende la contribución gubernamental española destinada a Acción Humanitaria. La ya exigua cantidad de 72 millones de euros aportada en 2012 se ve reducida a solo 38 millones de euros en 2013, mientras que la canalización de aportaciones a través de los Fondos comunes de Naciones Unidas, de los que España era uno de los principales donantes, queda reducida a una aportación testimonial de un millón de euros.

La financiación de la Acción Humanitaria prevista para 2015, apenas llegará a los 18 millones de euros, lo que lleva de forma inexorable a la desaparición de la Acción Humanitaria en la Cooperación Española.