Esperanza en Nepal un año después del terremoto

867
Niños nepalíes reanudan sus clases tras el terremoto
  • La organización se ha focalizado en reunir a los niños con sus familias y dar especial protección a aquellos niños que perdieron a sus padres.

  • Aldeas Infantiles SOS ha apoyado a más de 17.000 nepalíes y continúa cubriendo las necesidades básicas de las familias afectadas.

Madrid, 25 de abril de 2016. Hoy se cumple un año del terremoto que sacudió Nepal llevándose por delante la vida de 9.000 personas y dejando más de 24.000 heridos, además del desplome de escuelas, edificios públicos y miles de viviendas. Desde entonces, Aldeas Infantiles SOS ha prestado ayuda de emergencia a más de 17.000 nepalíes y continúa cubriendo las necesidades básicas de las familias afectadas, ayudando en la reconstrucción de escuelas y viviendas, y dando especial protección a los niños que han perdido a sus padres.

El trabajo de la organización, como siempre que hay una emergencia, se ha focalizado en reunir a los niños con sus familias, dar especial protección a aquellos que han perdido el cuidado parental y cubrir las necesidades básicas de las familias. Se les han proporcionado alimentos, agua potable, mantas y colchones.

Otra de las labores principales durante este año ha sido la reconstrucción de las viviendas familiares y escuelas dañadas. Tras el terremoto, muchos estudiantes perdieron la oportunidad de ir a clase y recibir educación como venían haciéndolo. Por ello, se organizaron clases en nuevos lugares para que los niños y los adolescentes pudieran continuar con el curso escolar y preparar sus exámenes de graduación. En estos meses, Aldeas ha proporcionado material escolar (mochilas, uniformes y productos de higiene) a más de 10.000 estudiantes y ha brindado clases de apoyo a cerca de 1.200 niños y jóvenes.

Un niño se rencuentra con su tía en su nuevo hogar
Un niño se rencuentra con su tía en su nuevo hogar

A pesar de todos estos esfuerzos, el director nacional de Aldeas Infantiles SOS de Nepal, Shankar Pradhananga, alerta de que todavía quedan muchas familias viviendo en espacios improvisados y en tiendas de campaña: “Incluso si muchas de estas familias empezaran a reconstruir sus hogares hoy mismo, no serían capaces de terminarlos antes de la llegada de las lluvias”, asegura Shankar con preocupación.

Aldeas Infantiles SOS tiene una importante presencia en Nepal desde los años setenta y dispone de diez Aldeas en el país. Su experiencia y conocimiento de la zona, así como la posibilidad de contar con personal capacitado, hicieron posible la rápida intervención en los lugares afectados. Aldeas se caracteriza, además, por trabajar con la gente del lugar y por no abandonar el terreno tras la emergencia, sino que permanece en las zonas afectadas con programas a medio y largo plazo, con el objetivo de contribuir a la reconstrucción tanto del país como de la vida de los niños y sus familias.

Aldeas Infantiles SOS de España abrió un fondo de emergencia para ayudar a las familias y los niños afectados y, gracias a la solidaridad de socios y donantes, consiguió recaudar 36.000 euros, que fueron enviados íntegramente al equipo de emergencias en el país.

 

Una historia de esperanza

El equipo de emergencias de Nepal también está llevando a cabo un programa de apoyo a aquellos familiares que, a causa de la catástrofe, han tenido que hacerse cargo de sus nietos o sobrinos tras haber perdido a sus padres. Estos familiares son a menudo incapaces de cubrir las necesidades básicas de los niños y es, en estas situaciones, en las que la organización interviene dándoles la oportunidad de permanecer con sus familias.

Gita Mali, con sus dos nietos
Gita Mali, con sus dos nietos

Es el caso de Gita Mali, de 51 años, en cuyo hogar vivía con su hijo, su nuera y sus dos nietos, Dimon y Dija, de 7 y 3 años. Perdió a su nuera en el terremoto y, meses más tarde, su hijo volvió a casarse. Debido a la tradición nepalí que lleva a los padres a desentenderse de los hijos de relaciones anteriores al volver a casarse, Gita tuvo que hacerse cargo de sus dos nietos. Aldeas Infantiles SOS la ayudó proporcionándole una cocina de gas, ollas, platos, vasos y demás enseres de primera necesidad, con los que pudo hacer frente a la situación y hacerse cargo de los niños.

A pesar de la tragedia vivida, Gita lo tiene claro: “Quiero ocuparme de mis nietos y hacer todo lo que esté en mi mano para brindarles una buena educación y que crezcan sintiéndose queridos”.

Sobre Aldeas Infantiles SOS

Aldeas Infantiles SOS es una organización internacional, privada, de ayuda a la infancia, sin ánimo de lucro, interconfesional e independiente de toda orientación política, fundada en 1949 en Imst (Austria) y con presencia en 134 países.

Su labor se centra en el desarrollo del niño hasta que llega a ser una persona autosuficiente y bien integrada en la sociedad. Trabaja para fortalecer a las familias vulnerables, de modo que puedan atender adecuadamente a sus hijos; protege a los niños que se han visto privados del cuidado parental, a los que brinda un entorno familiar protector en el que puedan crecer sintiéndose queridos y respetados, y acompaña a los jóvenes en su proceso de maduración e independencia.