Última oportunidad de alcanzar un acuerdo global justo para financiar el desarrollo

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Madrid, 13 de julio de 2015.- Desde hoy hasta el 16 de julio se celebra en Addis Abeba, capital de Etiopía, la 3ª conferencia Internacional de Financiación del Desarrollo. Será un momento determinante para comprobar el compromiso real de los gobiernos con la Agenda Post2015 y los objetivos de desarrollo sostenible (ODS). 

El éxito o fracaso de la conferencia influirá en gran medida en el acuerdo final de septiembre en Nueva York sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible -que sustituirán a los Objetivos de Desarrollo del Milenio- y en la conferencia sobre el cambio climático que tendrá lugar en diciembre en París.

Por ello es importante que se alcancen acuerdos sobre financiación que sean ambiciosos y significativos y que se garanticen los recursos necesarios para alcanzarlos, con el horizonte de lograr un destino de fondos del 0,7% de la Renta Nacional Bruta de cada país donante. En todo caso, el nuevo marco de financiación debe responder a las necesidades de las personas, especialmente de las más pobres, vivan donde vivan.  

La conferencia de Addis Abeba buscará consensos sobre las diferentes fuentes de financiación del desarrollo, que incluyen recursos financieros nacionales, la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), la inversión extranjera directa, el comercio internacional y la deuda externa, junto con otros temas de gran calado vinculados con la gobernanza del sistema internacional.   

La Ayuda Oficial al Desarrollo, todavía necesaria  

Está claro que los países deberían poder afrontar su propio desarrollo. Sin embargo, en muchos casos, la financiación internacional -especialmente en forma de AOD- es todavía necesaria, sobre todo en aquellos de renta baja y para sectores sociales como la salud que dependen de la financiación pública.  

Desde la sociedad civil se espera que en la Conferencia de Addis Abeba se aborden propuestas para reformar los sistemas financieros y comerciales internacionales que ayuden a conseguir los objetivos de desarrollo sostenible, reformas que deben asegurar siempre los derechos económicos y sociales de todas las personas.   

Financiación de la salud en el marco de la financiación del desarrollo  

Desde Médicos del Mundo existe el convencimiento de que para acabar con la pobreza y alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible sólo se necesita la voluntad política para tomar decisiones valientes que permitan cambiar las estructuras que perpetúan las desigualdades.  

Respecto al derecho a la salud, es responsabilidad de los gobiernos hacerlo efectivo para la ciudadanía de cada país. Por eso reclamamos que los Estados aumenten los recursos destinados a la salud, con un objetivo mínimo del 5% del PIB, mientras que los países de bajos ingresos deben destinar al menos 86$ per cápita (el coste anual que se estima necesario para ofrece servicios de salud primaria básica).  


El peligro de ceder el protagonismo del desarrollo al sector privado  

En todo caso, aunque es necesario avanzar hacia un modelo de financiación global, éste debe ser justo. Los intentos de vincular la ayuda al desarrollo a la inversión del sector privado tienen el peligro de que la AOD se destine a ámbitos, como la construcción de infraestructuras, que no tendrían problemas para obtener financiación privada y se abandonen otros que sí dependen de la ayuda internacional, como los sectores sociales. En materia de salud en concreto, hay que recordar que la ayuda no reembolsable sigue siendo fundamental para construir sistemas de salud sólidos y resistentes.