La nutrición ocupa un lugar prioritario en los nuevos objetivos mundiales para 2030

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Acción contra el Hambre celebra la inclusión de un objetivo de erradicación de  todas las formas de malnutrición para 2030 (meta 2) en los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible que acaban de ser aprobados en la Asamblea de las Naciones Unidas (Nueva York)La organización urge a los gobiernos a establecer indicadores precisos anuales, programas específicos y recursos suficientes para que la meta no se quede en una simple declaración.Tenemos un marcador: cada año debe haber 3,4 millones menos de niños y niñas desnutridos para poder cumplir la meta. Hay que rendir cuentas con ello. Madrid, 25 de septiembre de 2015

 

Lo veníamos pidiendo desde hace años y lo hemos conseguido: el mundo debe marcarse metas claras de disminución de la desnutrición aguda, consecuencia extrema y punta del iceberg del hambre. La desnutrición aguda, responsable del 45% de muertes infantiles en el mundo, afecta cada año a 51 millones de niños (1 de cada 12).

“Lo que los Gobiernos de todo el mundo acaban de aprobar no solo significará salvar 8.500 vidas cada día. Por fin estamos afrontando el hambre como una enfermedad (diagnosticable, prevenible y tratable) y por fin están dándole el lugar que merece como vector de desarrollo, considerándola un bien común crucial para la buena gobernanza”, explica Amador Gómez, Director Técnico de Acción contra el Hambre. La inversión en programas de nutrición se ha afianzado como palanca motora para la realización de otros derechos básicos como la salud y la educación.

Pero con la foto de esta tarde en Nueva York el trabajo no ha concluido. De hecho no ha hecho más que empezar. “Para convertir esta meta en realidad hay que seguir trabajando en los próximos meses para que cada país adopte indicadores claros y realizables anualmente, diseñando los programas y políticas adecuadas para ello, y asignando (gobiernos y donantes) los recursos necesarios”, subraya Gómez. ¿Cuáles son las medidas necesarias para convertir esta meta en realidad? Para Acción contra el Hambre tres son prioritarias:

Ampliar masivamente el tratamiento de la desnutrición aguda, al que hoy solo tienen acceso uno de cada diez niños que lo necesitan, integrando este tratamiento en los programas de salud pública de los países Integrar el paquete básico nutricional (diez medidas básicas para prevenir la desnutrición) en los sistemas de salud pública y apostar por un enfoque integrado de la desnutrición, que tenga en cuenta el acceso a agua, saneamiento e higiene básicos, la seguridad alimentaria y los medios de vida y la reducción del riesgo ante desastres Priorizar la financiación de la nutrición, o con un componente nutricional, como una de las inversiones más rentables. Estudios recientes (Global Nutrition Report 2015)  indican que un euro invertido en nutrición tiene un retorno de 16 euros.

“Esperamos ver muy pronto los resultados de esta voluntad política renovada respecto a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que acaban de expirar, y esperamos poder constatar avances no sobre informes en papel, sino en nuestros centros de nutrición en lugares como Níger, Filipinas o Guatemala. Aunque el hambre está retrocediendo, no podemos mantener el ritmo: ha llegado el momento de pisar el acelerador para ser la generación que acabe con el hambre en el mundo”, concluye. 

 

Acción contra el Hambre es una organización humanitaria internacional e independiente que combate la desnutrición infantil a la vez que garantiza agua y medios de vida seguros a las poblaciones más vulnerables. Intervenimos en más de 45 países apoyando a más de 13 millones de personas. Nuestra visión es un mundo sin desnutrición; nuestro primer objetivo, devolver la dignidad a quienes hoy viven amenazados por el hambre.