Día de los Derechos Humanos: Derechos al Agua y al Saneamiento en Nicaragua

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ONGAWA lanza el «Segundo Informe sobre el Derecho Humano al Agua Potable y al Saneamiento en el ámbito rural de Nicaragua»

  • El 10 de diciembre se celebra el Día de los Derechos Humanos.
  • El agua y el saneamiento fueron reconocidos como Derechos Humanos por Naciones Unidas en el año 2010.
  • ONGAWA presenta un informe que indica que en Nicaragua existe fecalismo al aire libre en el 80% de las comunidades rurales y en más de la mitad de las familias de estas comunidades el consumo de agua por persona y día es inferior a 50 litros.

En 2010, la Asamblea General de Naciones Unidas reconocía el agua y el saneamiento como Derecho Humano, destacando su relevancia para el pleno disfrute de la vida y del resto de los Derechos Humanos. El pasado 24 de noviembre, este mismo organismo, en su Tercera Comisión, adoptó un nuevo texto que supone un gran paso en la consolidación y en el reforzamiento de la decisión adoptada en 2010. En esta resolución, se consagra la existencia de dos derechos distintos, aunque interrelacionados: el Derecho Humano al Agua y el Derecho Humano al Saneamiento.

Con motivo del Día de los Derechos Humanos, ONGAWA lanza el Segundo Informe sobre el Derecho Humano al Agua Potable y al Saneamiento en el Ámbito Rural de Nicaragua.

Según este informe, el país centroamericano –que se encuentra entre los más empobrecidos del continente, ocupando el puesto 132º en el Índice de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo- cuenta con un marco legal e institucional favorable a la implementación de los Derechos Humanos al Agua y al Saneamiento. No obstante, la planificación y presupuestación que podrían hacerlos realidad presentan debilidades para garantizar una atención prioritaria a los colectivos más vulnerables, especialmente los que viven en el ámbito rural. Así, por ejemplo, el informe destaca que tres de cada cinco comités de agua potable y saneamiento no son capaces de llegar al 100% de las familias de aquella comunidad que supuestamente atienden.

Aunque las cifras muestran coberturas de agua potable altas (más del 80% de la población se abastece de algún tipo de fuente mejorada), el servicio es discontinuo (no todo el año, ni todos los días) y no es suficiente ni en cantidad ni en calidad. En este sentido, en más de la mitad de las familias el consumo por persona y día es inferior a 50 litros y en los centros de salud rurales el 44% del servicio de agua potable no es continuo.

Por otra parte, en el 80% de las comunidades rurales del país se practica la defecación al aire libre y donde hay instalaciones de saneamiento el 28% están en mal estado. Sólo el 54% de los centros educativos de las zonas rurales de Nicaragua tienen instalaciones de saneamiento separadas por sexo lo que supone un limitante para el acceso a la educación de las niñas.

En lo que respecta a la higiene, el 62% de los centros educativos y el 59% de los centros de salud no tienen ninguna instalación para el lavado de manos. A nivel domiciliar, más de la mitad de las familias no cuentan con este recurso y solo en uno de cada tres hogares se observó presencia de jabón.

Esta nota de prensa se encuadra en el convenio «Contribuir al ejercicio pleno del derecho humano al agua y saneamiento en zonas rurales, con un enfoque de cuenca hidrográfica, en Nicaragua 14 – CO1 – 464» financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de ONGAWA y no refleja necesariamente la opinión de la AECID.

ONGAWA Ingeniería para el Desarrollo Humano es una ONG (Organización No Gubernamental) de Desarrollo  que tiene como misión poner la tecnología al servicio del desarrollo humano para construir una sociedad más justa y solidaria.