El control epidemiológico, agua y saneamiento son las máximas prioridades de Médicos Sin Fronteras para evitar futuros problemas de salud en las poblaciones afectadas por la tormenta tropical Stan en Guatemala.
Una semana después de las fuertes lluvias y de los deslizamientos de tierras que devastaron un tercio del país, MSF ha proporcionado 60.000 litros de agua potable y primeros auxilios a la gente que está viviendo en refugios en docenas de comunidades en los municipios de Atitlan, Chiquimulilla, Coatepeque, San Marcos y Escuintla.
MSF está centrando su trabajo en la falta de agua potable y la contaminación de las fuentes de agua después del desastre. Desde el principio de la emergencia, los equipos han estado trabajando para establecer abastecimientos de agua seguros y para limpiar las fuentes.
Los equipos de MSF han instalado tres tanques de agua en Ocós y en los próximos días la prioridad será limpiar los pozos. «Normalmente sólo tienen una profundidad de dos a tres metros y por lo tanto se contaminaron con las fuertes lluvias,» explica el jefe de la misión de MSF, Frank Doerner.
MSF también está coordinando la respuesta médica, la supervisión epidemiológica y la ayuda mental para 6.000 personas que todavía viven en 41 refugios improvisados en Santiago de Atitlan, una ciudad turística de 2.000 personas cerca del lago Atitlan.
























