
Economistas sin Fronteras y el movimiento Manuela Ramos de Perú presentaron el pasado 8 de marzo la campaña Suma Manuela, una iniciativa para tejer vínculos entre las tejedoras de los altos de Puno, Perú, y las costureras europeas.
Economistas sin Fronteras y el movimiento Manuela Ramos presento la pasada semana la plataforma Suma Manuela, una iniciativa que quiere vincular al creciente movimiento de knitting europeo con las mujeres tejedoras de Puno, en Perú.
La campaña gira en torno a un portal web que narra la historia de la realidad de Puno, una zona situada a 3.000 metros de altitud junto al lago Titicaca. En ese entorno, numerosas mujeres desarrollan proyectos de desarrollo económico a través del tejido que están contribuyendo a defender los derechos sociales y económicos en la zona.
Al mismo tiempo, el knitting ha crecido en los últimos años hasta convertirse en una referencia imprescindible de la cultura europea más innovadora y proliferan los grupos de urban knitting. A lo largo de estos meses, Suma Manuela lanzará una serie de acciones orientadas a estos grupos: concursos y una agenda de eventos y visitas animarán a las tejedoras de uno y otro lado del Atlántico a intercambiar sus saberes y compartir ideas, experiencias y saberes.
Economistas sin Fronteras y el Movimiento Manuela Ramos llevan 5 años trabajando en Puno. Ambas organizaciones están íntimamente vinculadas con esta comunidad de mujeres puneñas que ahora viajan a Europa a presentar su trabajo.
Suma Manuela es un juego de palabras que surge de la voz “suma”, que en lengua aymara quiere decir “buena” o “bonita”, y “Manuela”, un nombre genérico de mujer que el Movimiento Manuela Ramos recogió para simbolizar a todas las mujeres que en el mundo luchan por sus derechos. Bajo esta filosofía que abriga el proyecto, todas las mujeres pueden ser Manuelas. Por eso, Suma Manuela invita a las europeas y europeos a sumarse a esta campaña y convertirse en Manuelas, en miembros de este movimiento por los derechos de las mujeres.





















