España ocupa el puesto número cuarenta del mundo en cuanto a libertad de prensa se refiere, debido a las amenazas que reciben los periodistas por parte de ETA, según los datos de un estudio, a nivel mundial, realizado por Reporteros Sin Fronteras, que se ha presentado hoy.
En cabeza de la clasificación se encuentran, igual que en 2004, algunos países de Europa del Norte (Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Islandia, Noruega, Holanda) «que garantizan una real y estable libertad de prensa». Los diez primeros países de la clasificación mundial son europeos.
Algunas democracias occidentales han retrocedido en la clasificación de 2005. Así, Estados Unidos (44) ha perdido más de veinte puestos, principalmente a causa del encarcelamiento de la reportera del New York Times, Judith Miller, y de algunas medidas judiciales que perjudican la protección del secreto de las fuentes.
Francia (30) también está en retroceso. Registros de locales de medios de comunicación, arrestos de periodistas y la creación de nuevos delitos de prensa son, entre otras cosas, el motivo de su nueva posición.
Según este estudio de Reporteros Sin Fronteras, en la cola del pelotón figuran Corea del Norte (167 y última posición), Eritrea (166) y Turkmenistán (165). «En estos países, no existe prensa privada y la libertad de expresión es nula. Los periodistas de los medios de comunicación oficiales no hacen otra cosa que reproducir la propaganda del Estado. Cualquier desviación se reprime severamente», concreta el informe.
























