El conocido como «estatuto de responsabilidad», el primer código de conducta común orientado a mejorar la gestión y garantizar la transparencia de las ONG, fue presentado esta semana por un total de 11 organizaciones no gubernamentales, entre las que se encuentran Amnistía Internacional (AI), Greenpeace y Oxfam. Este texto, que pretende facilitar el control sobre la actuación de estas organizaciones, destaca el compromiso de las ONG internacionales con una gestión más eficiente y responsable.
El estatuto es una forma de responder a las críticas sobre la legitimidad de algunas de las campañas desarrolladas por esas organizaciones, que trabajan en los ámbitos de derechos humanos, medio ambiente y desarrollo social y económico. Estas organizaciones buscan además «mejorar su nivel de trabajo» mediante la identificación de principios comunes y la colaboración en políticas y prácticas, según explicó en rueda de prensa junto a responsables de las otras 10 organizaciones la secretaria general de AI, Irene Khan.
Este documento define «quiénes somos y qué es lo que hacemos», destacó Khan. «Hemos logrado juntar aquí a una amplia gama de distintas ONG, en las que se representan los derechos humanos, los derechos de la infancia… Y esto es sólo un primer paso que pensamos seguir desarrollando», añadió. Las ONG quieren además «celebrar» y «mantener» la confianza de la que ya gozan. «Disfrutamos de la confianza que hay depositada en nosotros, apreciamos la influencia significativa que tienen las ONG y queremos seguir estando al nivel de esa confianza con responsabilidad», indicó la secretaria general de AI.
Las organizaciones internacionales necesitan «retarse unas con otras», aseguró por su parte el australiano Paul Honhen, asesor de estrategias de sostenibilidad. «Lo peor que le puede ocurrir a una organización es volverse complaciente. Cuando un gobierno hace esto, comete un error; cuando una compañía hace esto, comete un error, y cuando lo hace una ONG, comete un gran error», señaló Honhen.
«Creo que lo que vemos hoy aquí, con este acuerdo entre todas las organizaciones, forma parte de un debate más amplio en el que se discute cómo estas organizaciones pueden ser más eficientes», afirmó este experto. «No importa dónde miremos, a los derechos humanos, al medio ambiente, los problemas que hay en el mundo están empeorando y existe la necesidad de una respuestas más efectiva», dijo Honhen.
























