Europa quiere colaborar en el plan para humanizar las cárceles, diseñado por el gobierno venezolano, sobre todo en el plano de la formación, indicó el español Antonio García, jefe de la delegación de la Comisión Europea en Venezuela.
«Hemos convenido en seguir la puesta en marcha del plan y ver en qué podemos cooperar, sobre todo en la formación del personal penitenciario y en la formación profesional de los presos», dijo García a la prensa.
El representante de la Comisión Europea participó en una reunión celebrada ayer en el Ministerio de Interior y Justicia en la que el viceministro de ese despacho Yuri Pimentel le informó sobre el plan de humanización.
«El plan parece muy completo y va desde la prevención hasta la reinserción. Estoy convencido de que hay muchísimos elementos en los que se abren vías de cooperación», señaló García.
Pimentel indicó, por su parte, que en breve se producirán más contactos con los representantes de la Comisión Europea para ir definiendo puntos concretos de ayuda.
El viceministro señaló que anteriormente se establecieron contactos con países europeos como España y recordó que fruto de esas iniciativas será la inauguración el próximo mes de noviembre de la «primera comunidad penitenciaria» del país.
Esa comunidad está basada en el modelo penitenciario español que se ha convertido en una de las referencias utilizadas por el gobierno venezolano para elaborar el plan de humanización de las cárceles.
Durante los primeros cuatro meses del año murieron violentamente en las 30 cárceles venezolanas 177 reclusos y otros 244 resultaron heridos, de acuerdo con la organización no oficial «Observatorio de Prisiones».
Uno de los problemas que genera la violencia es, según las autoridades, el del «almacenamiento indiscriminado» de los reclusos, que fuerza la convivencia de los de alta peligrosidad con los que están presos por pequeños delitos.
Otra fuente de conflictos deriva del hecho de que más de la mitad de las 20.000 personas recluidas en las cárceles están a la espera de juicio y en algunos casos llevan internadas más tiempo que la pena establecida por la ley para su delito.
























