Los indígenas bolivianos reclaman su derecho a existir
En el departamento de Potosí, el 25de la población no tiene carné de identidad
Los indocumentados se ven imposibilitados a abrir cuentas, tener títulos de propiedad o casarse por el registro civil.
Ayuda en Acción colabora en un proyecto de documentación de la población que ya ha inscrito a casi 1.800 personas.
Más de 300 millones de personas forman parte de las 5.000 poblaciones indígenas que existen en el mundo. Desde hace quinientos años han estado sometidas a la opresión, exclusión y la asimilación forzada en una sociedad a la que no pertenecen. Esto supone la expulsión de sus territorios, la discriminación hacia su cultura y la vulneración de sus derechos. Con la idea de luchar contra la discriminación de estos pueblos y reclamar la defensa de sus derechos, Naciones Unidas creó el Día Internacional de los Pueblos Indígenas. Ayuda en Acción, que trabaja desde hace 25 años con estas poblaciones, considera que el derecho a la identidad es básico para acceder al resto de los derechos.
En América Latina se estima que existen entre 40 y 50 millones de indígenas. A pesar de ser un sector mayoritario en muchos de los países (más del 50de la población boliviana es indígena), todavía siguen siendo uno de los grupos más discriminados y más pobres, lo que se demuestra en sus cifras de ingresos, su precario acceso a la educación y a los servicios de salud.
El pueblo más numeroso son los quechuas, cuya población alcanza más de 10 millones de personas, localizados en su mayoría en la zona andina. En Bolivia, el 32de la población es quechua y se encuentra en situación de pobreza. Nueve de las diez provincias más pobres son quechuas. Los problemas sociales de los indígenas son muy críticos, con una tasa de analfabetismo del 57 y una tasa de pobreza del 70
El departamento de Potosí, en concreto, es el más pobre del país.Una de las causas y a la vez consecuencia de esta situación es que entre el 20-25de la población se encuentra indocumentada. Esto les condena a llevar una vida marginada: los niños indocumentados no se pueden inscribir en la escuela y tendrán más dificultades para conseguir un empleo formal. La falta de documentos también impide abrir cuentas bancarias, tener títulos de propiedad, formar parte de alguna asociación productiva, o casarse por el registro civil. Sin documentos tampoco se puede votar.
























