Saomai, el más violento tifón que ha azotado China en los últimos 50 años, causó unos 300 muertos y desaparecidos tras su paso, en la noche del jueves, por el sureste del país, según un balance provisional dado a conocer por las autoridades asiáticas. Saomai afectó las provincias costeras del Zhejiang y del Fujian, causando la muerte de por lo menos 104 personas, mientras que 190 se daban por desaparecidas, indicó el Centro Nacional de control de las inundaciones y la sequía. Por lo menos 87 personas murieron en Wenzhu, una de las grandes ciudades de la provincia del Zhejiang, al parecer la más afectada, según la agencia China, que cita a la oficina local de Asuntos civiles. En el vecino Fujián, 17 personas murieron, según las autoridades provinciales.
Saomai, _planeta Venus_ en vietnamita, golpeó las costas del sureste del país el jueves hacia el anochecer, con vientos de 216 Km. /h. Se trata del tifón más violento en China desde 1956, según indicó la Meteorología nacional en su página web. Más de 1,6 millones de personas fueron evacuadas y las autoridades indican que 54.000 casas y 122.700 hectáreas de tierras cultivables fueron destruidas por el viento y la lluvia. Las pérdidas económicas totales en ambas provincias fueron calculadas oficialmente en 1.100 millones de euros.
A última hora del sábado, Saomai había perdido mucha intensidad y continuaba rumbo al interior a 70 Km. /h, hacia el oeste, pero ya como una tempestad tropical, indicaron los servicios de Meteorología Nacional. A pesar de todo, las fuertes lluvias continuaban en la región de Wenzhou, haciendo muy difícil la ayuda de los servicios de rescate.
























