América Latina y el Caribe enfrentan cada vez más grandes riesgos de sufrir desastres naturales sin precedentes a causa de la degradación del medio ambiente y el cambio climático, según un informe de una coalición de grupos ambientalistas.
El reporte, titulado «Up in Smoke? Latin America and the Caribbean», destacó que el clima latinoamericano y caribeño «se está volviendo cada vez más impredecible y muy extremo», y la región es «más vulnerable» debido a que ecosistemas destrozados no pueden adaptarse a esos cambios drásticos.
El informe destacó que, en consecuencia, los esfuerzos para poner fin a la pobreza y mantener el sustento agrícola de millones de personas se verán amenazados. Según la investigación, aumentarán las tormentas y temporadas de huracanes como la del año 2005 «una de las más activas y destructivas de la historia».
El informe advirtió asimismo sobre la escasez de agua potable, principalmente porque el descongelamiento de los glaciares andinos está afectando los flujos de ríos y amenaza la posibilidad de conseguir agua potable en el futuro.
Además, la deforestación ilegal de grandes extensiones de tierra está incrementando las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera, dejando que esas áreas se inunden con más facilidad, subrayó el reporte.
La coalición de 20 grupos, entre ellos Tearfund, Greenpeace y WWF, que participó en la elaboración del documento, concluyó que deben solucionarse en principio tres áreas fundamentales.
«Revertir y detener más alteraciones al cambio climático; analizar estrategias sobre cómo vivir en un mundo donde los cambios climáticos no puedan detenerse, y la necesidad por parte de los países de crear un marco de desarrollo armónico con el medio ambiente, que sea igualitario en la repartición de recursos naturales», explicó el trabajo.
El autor del reporte, Andrew Simms, del grupo New Economics Foundation (NEF), declaró que los hallazgos subrayan que los cambios climáticos «están teniendo un impacto cada vez mayor en los esfuerzos globales para erradicar la pobreza».
«Esa región ha debido lidiar con climas muy variables durante siglos. Esto ha llevado a que se desarrollaran formas de agricultura diversas y resistentes basadas en la variedad de granos, que están adaptados a crecer en distintos tipos de microclimas», afirmó.
«Las amenazas que enfrentan ahora los pobladores de esa región son los cambios cada vez más extremos del clima», destacó. La temporada de huracanes durante 2005 registró 27 tormentas tropicales, 15 de las cuales se convirtieron en huracanes.
El más devastador de ellos fue Katrina, que provocó la muerte de al menos 1.000 personas cuando golpeó las costas del sur de Estados Unidos. Para 2006, las autoridades han pronosticado al menos 16 tormentas tropicales, cuatro de las cuales podrían convertirse en «huracanes peligrosos».
El experto en climatología Timmons Roberts, del Colegio William y Mary de Virginia, en Estados Unidos, admitió que subestimar el peligro por el cambio climático podría ser muy contraproducente. Para el profesor Roberts, los peligros que enfrenta América Latina y el Caribe «son extremadamente serios».
«En la actualidad, no existe un programa concreto para reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera que prevenga el cambio climático», declaró Simms. «Tampoco tenemos una idea de la escala de los recursos necesarios para ayudar a los países en desarrollo a lidiar con este flagelo, y si no conseguimos una respuesta, la situación empeorará», concluyó.
























