La ONU recordó ayer el primer aniversario del terremoto en Pakistán ocurrido el 8 de octubre de 2005, en el que fallecieron más de 73.000 personas, y por lo menos 3,5 millones perdieron sus hogares.
Al evaluar los avances alcanzados tras la tragedia, el enviado especial del Secretario General para las tareas de recuperación en Pakistán, el ex presidente de Estados Unidos, George Bush, lamentó que aún no se hayan reunido los 94 millones de dólares prometidos por la comunidad internacional de donantes.
El dinero faltante es crítico para cerrar la brecha que existe entre la fase de socorro y la de recuperación, dijo Bush en rueda de prensa.
Agregó que los sectores que no están dotados con suficientes fondos son los de agua y sanidad, vivienda, y apoyo a las personas vulnerables.
El plan de recuperación y reconstrucción ha recibido hasta ahora sólo dos terceras partes del presupuesto total, que es de 255 millones de dólares.
El enviado especial recordó además que 30.000 personas todavía se encuentran viviendo en campamentos y deberán afrontar un invierno más crudo que el del año anterior.
























