La responsable de la Campaña de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas abrió la semana pasada la conferencia 50 años de lucha contra la pobreza y la injusticia convocada por Oxfam en su 50 aniversario, manifestando:
Los países pobres deberían conducir el automóvil del desarrollo y nosotros, los ricos, ir sentados en el asiento trasero. Todo lo que deberíamos preguntar al conductor es si tiene carnet de conducir, si conoce las reglas básicas, y dejar que ellos lleven el volante sin que los pasajeros distraigan al conductor. Así ejemplificaba Eveline Herfkens, coordinadora de la Campaña de Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, la necesidad de que los países del sur lleven la iniciativa de su desarrollo y tomen las medidas necesarias para salir de la pobreza, en la apertura de la conferencia 50 años de lucha contra la pobreza y la injusticia organizada por Intermón Oxfam para conmemorar su 50 aniversario.
El camino no es sencillo. Está lleno de baches y obstrucciones: las paredes que construimos, las políticas agrícolas que impiden a los agricultores de los países en desarrollo salir de la pobreza pero que tampoco ayudan a los agricultores de los países del norte, son escollos que difíciles de superar, añade Herfkens.
Sobre las instituciones multilaterales y la responsabilidad de los países donantes para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, Herfkens afirmó que estas instituciones no son entes abstractos. Nosotros, los estados miembros, somos los dueños de la Organización Mundial del Comercio, de las Naciones Unidas, del FMI, y somos nosotros los que debemos poner las reglas de la conducción. Las decisiones no se toman en Hong Kong, ni en Bruselas exclusivamente. Las decisiones se toman en Alemania, en España, en Japón .
La responsable de la Campaña de los ODM felicitó a Leire Pajín, Secretaria de Estado de Cooperación Internacional, también presente en la apretura de las conferencias, por el valiente papel que está jugando el gobierno español y su compromiso con el incremento de la ayuda oficial al desarrollo, en particular la destinada a África.
Sobre Intermón Oxfam, la responsable de Naciones Unidas afirmó que esta organización ha jugado un papel fundamental en el desarrollo y en cambiar la visión de lo que entendemos por desarrollo, incidiendo en la necesidad darle el poder de decisión a las personas para que sean ellas las que tomen las riendas de su propio futuro.
La lección más importante que hemos aprendido en estos últimos 50 años y que debemos aplicar en todo nuestro trabajo es que nosotros (los países del norte) no los desarrollamos (a los países pobres). Ellos se desarrollan solos. Nosotros tenemos que escuchar. Es a nivel local donde la gente nos dice que es lo que necesitan. Sólo tenemos que ayudarles a conseguirlo, concluye.
























