Internacional-Cooperación española trata de paliar pobreza, sida y prostitución en Etiopía

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Una ONG española, Global Infantil, y la fundación Africana para la Medicina y la Investigación tratan con la ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional de paliar la pobreza infantil, combatir el sida y luchar contra la prostitución en Etiopía.

La idea de Global Infantil (GI) está impulsado por Gil Losada, un cooperante que llegó a Etiopía hace ocho años. «Con este tipo de ideas no vas a durar mucho aquí», le advirtieron, escépticos, los vecinos del barrio marginal donde trabaja.

La secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, que se encuentra de viaje oficial en Etiopía, visitó hoy este centro, que acoge a 140 niños y adolescentes hasta los 20 años. Entre ellos hay cuatro lactantes, huérfanos o abandonados por sus padres, bien porque no los pueden mantener bien porque sufren alguna enfermedad como el sida.

También los mayores participan en el proyecto y muchos van cada día al mercado y se ocupan de distribuir ropa entre los más pequeños, unas responsabilidades que 140 niños de la calle de Etiopía aprenden a desarrollar cada día en un orfanato-taller de Global Infancia en un barrio marginal de Addis Abeba.

Aunque guardan un minuto de silencio antes de comer, no se reza ninguna oración, porque en el centro se encuentran niños procedentes de diversas confesiones y Global Infantl se proclama, además, como una organización «apolítica y aconfesional», explicó Losada.

Los niños de preescolar, o los que se incorporan al centro a una edad más adulta pero sin instrucción, reciben educación allí mismo, a fin de preparar su salida a la escuela pública, donde seguirán cursando estudios primarios y secundarios.

Cuando acaban esta etapa, la ONG -que prevé enseñar español a los niños- tiene acuerdos para que aquellos con mejores notas puedan seguir en la universidad, si así lo desean, pero también pueden seguir formándose en el centro, donde se les enseña mecánica, fontanería o electricidad.

En un futuro no muy lejano, la idea de Losada es poder construir una especie de nave que sirva de «aula productiva», donde estos jóvenes ya mayores de 20 años puedan seguir especializándose e incluso lleguen a cobrar un sueldo, todo ello con vistas a su inserción en el mercado laboral.

Por otra parte, la Fundación Africana para la Medicina y la Investigación, a través del programa «Vita» pretende tender puentes de cooperación entre la población joven y las instituciones para frenar la expansión del sida en los barrios marginales de Addis Abeba. Esta organización también cuenta con el apoyo de la cooperación española y fue visitada hoy por Leire Pajín.

Se trata de un programa que abarca no sólo a Etiopía, sino también a Kenia y Tanzania, que se propone frenar el avance del sida y mejorar la vida de los afectados a fin de reducir la pandemia en la zona. En el caso del proyecto que se desarrolla en el barrio de Kechene, donde las casuchas de adobe se alternan con chabolas de uralita y los burros sustituyen a las habituales camionetas, Wonshit, una mujer de mediana edad que está considerada como la «líder» de su comunidad, colabora con el proyecto con todo lo que tiene a su alcance.

A su endeble casita invita a mujeres del barrio a tomar el té y allí, en una atmósfera íntima y de confianza, les habla de la planificación familiar, de salud reproductiva, de la necesidad de cuidarse.

Ella es sólo una fase más del programa, que incluye también la atención en salud primaria, mediante la colaboración con la red sanitaria pública, y un centro de autoempleo para mujeres, donde aprenden peluquería.

El centro de salud, donde también se efectúa la prueba del sida, está justo enfrente de la academia de peluquería, a la que se accede a través de un jardín empedrado y bien cuidado. Además, gracias a la cooperación española, se están remodelando y equipando dos centros de salud de la red del Ministerio de Salud etíope en Addis Ketama y Lideta, a la vez que se ejecuta un programa de formación para el personal sanitario y una serie de actividades educativas y lúdicas con jóvenes como instrumento para reducir las prácticas de riesgo o la estigmatización que sufren los enfermos de sida.

También se fomentan actividades que puedan generar ingresos alternativos a la prostitución mediante cursos de formación profesional, gestión de microempresas y apoyo a iniciativas empresariales, todo ello desde un centro comunitario multifuncional en cual se presta, así mismo, atención educativa, sanitaria y nutricional a huérfanos y niños vulnerables.

Fuente: Ri-Solidaria