El equipo de Médicos del Mundo ha contribuido al dispositivo con un equipo compuesto de ocho personas que ha participado en la atención sanitaria
Ayer, 14 horas de trabajo casi ininterrumpido han sido necesarias para facilitar atención sanitaria a las 367 personas inmigrantes del Marine I que se han llevado a cabo en el puerto mauritano de Nuadibú. Médicos del Mundo ha apoyado las tareas de asistencia médica realizadas en las carpas instaladas por la Cruz Roja y la Media Luna Roja. La coordinación con estas dos Organizaciones ha permitido concluir el chequeo médico y proporcionar tratamiento a aquellos que lo han precisado.
Las tareas de atención comenzaron sobre las 11:45 de la mañana (12:45 del lunes en España) después de que el buque atracara en puerto de Nuadibú, explica Pino González, enfermera y coordinadora de Médicos del Mundo en la localidad mauritana.
El desarrollo del procedimiento de atención ha tenido lugar tal y como se había diseñado entre las ONG participantes y la asistencia sanitaria ha concluido a las 1:30 de la madrugada, hora local. La coordinación con la Cruz Roja ha funcionado perfectamente alternándonos en los trabajos de triage de las personas inmigrantes, comentó satisfecha la coordinadora de Médicos del Mundo.
De los 367 inmigrantes atendidos, la mayoría se encontraba en buenas condiciones, informa Pino González. Aproximadamente más del 50 por ciento presentaban algunos problemas leves en forma de molestias gastrointestinales y respiratorias y las quemaduras. En esta situación, no ha sido necesario trasladar a ninguno de ellos fuera del hospital de campaña. Afortunadamente, no hemos tenido que realizar evacuación u hospitalización alguna.Respecto a las cifras, tras el operativo habían pasado por el circuito de atención sanitaria 367 personas: 291 de Cachemira (India), 23 de Costa de Marfil, 10 de Sierra Leona, 10 de Liberia, 20 de Myanmar, 10 de Sri Lanka y 3 de Afganistán, según sus declaraciones.
En un primer término, personal sanitario de Médicos del Mundo y la Cruz Roja recibían a los inmigrantes individualmente para realizar un diagnóstico de su situación. Una vez realizado este primer análisis, las personas que presentaban alguna enfermedad o patología se derivaron al área médica instalada en el mismo puerto. El resto, la amplia mayoría pasaron a otra dependencia donde recibieron alimento, ropa limpia y tuvieron oportunidad de asearse.
En la última parte del dispositivo los inmigrantes fueron atendidos por la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) para identificar su nacionalidad, el viaje y realizar los trámites administrativos. En este dispositivo también intervinieron la Policía Nacional y delegaciones de los países originarios del grupo de inmigrantes.
Los asiáticos, más hundidos
El personal sanitario de Médicos del Mundo ha comprobado durante la operación que el grupo de inmigrantes asiáticos se encuentra abatido por el desenlace de una travesía que, para algunos, ha durado meses. Ha sido difícil tratar a personas con la mirada baja, que se encuentran apesadumbradas por todo el esfuerzo que han realizado en busca de una vida mejor y que no lo han logrado, transmite Pino.
La falta de traductores ha sido suplida por los equipos gracias a la ayuda de religiosas indias de la Misión Católica de Nuadibú y de voluntarios de la OIM. Nos han enseñado algunas frases básicas y nos han grabado mensajes en nuestros móviles explicándoles la forma de aplicación de los tratamientos para las patologías cutáneas. Era reconfortante ver como sonreían al reconocer su idioma en la grabación, quizás ha sido el único momento en los que ha cambiado la expresión de su rostro, concluye Pino.
Médicos del Mundo está presente en Mauritania desde 1994. En la actualidad, la ONG impulsa proyectos de desarrollo en para el tratamiento diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis, atención a la salud sexual y reproductiva y en la prevención, diagnóstico y tratamiento de la malaria. En el último año, el equipo de Médicos del Mundo en Mauritania ha participado en cuatro dispositivos de atención a personas inmigrantes.
Fuente: Médicos del Mundo
























