ACSUR-Las Segovias El activista palestino Ameer Makhoul, condenado a 9 años de prisión

257

El director de la Unión de Organizaciones Árabes de Base en Israel –Ittijah-, y conocido activista por los derechos humanos del pueblo palestino, ha sido sentenciado a 9 años de cárcel. Ante esta sentencia, emitida el pasado 30 de enero, diferentes organizaciones de derechos humanos, como Amnistia Internacional, la asociación palestina Addameer o la israelo-palestina Alternative Information Center, piden el fin del hostigamiento y la detención arbitraria de defensores y defensoras de derechos humanos palestinos y acusan a la justicia israelí de haber obtenido la confesión de Ameer Makhoul bajo coacción y tortura.

La Asociación Addameer de Apoyo a los Presos y los Derechos Humanos condena la sentencia de nueve años de prisión y un año de prisión condicional para el defensor de los derechos humanos palestino Ameer Makhoul. Esta sentencia fue dictada el domingo 30 de enero por el Tribunal de Distrito de Haifa. Makhoul es un destacado activista político, director general de Ittijah -la Unión de Asociaciones Árabes de Base en Israel- y presidente de la Comisión Pública para la Defensa de la Libertad Política en el marco del Alto Comité de Seguimiento de los Ciudadanos Árabes de Israel. Actualmente se encuentra detenido en la cárcel de Gilboa, en el sur de Israel.

El director de Ittijah fue detenido en su casa en la madrugada del 6 de mayo de 2010, dos semanas después de haberle sido impuesta, por el Ministerio del Interior de Israel, la prohibición de viajar fuera del país. Durante dos semanas permaneció recluido en régimen de incomunicación, tiempo en el que fue sometido a intensos interrogatorios. El 27 de mayo, fue acusado de espionaje, ayuda al enemigo en tiempos de guerra -lo que conlleva una sentencia máxima de cadena perpetua-, contacto con un agente extranjero y otros cargos contra la seguridad del país.

Ameer Makhoul negó con rotundidad las acusaciones contra él, declarando ante el tribunal de primera instancia en Petah Tikva que su confesión fue resultado de los duros métodos de interrogatorio utilizados contra él. El 27 de octubre de 2010, aceptó un acuerdo con la fiscalía para declararse culpable de espionaje, grave espionaje, contacto con agente extranjero y conspiración para ayudar al enemigo en tiempos de guerra. A cambio, la fiscalía retiró los cargos de asistencia al enemigo en tiempos de guerra, la acusación más grave contra Makhoul, lo que habría conducido a una sentencia de cadena perpetua.

Este hecho pone de manifiesto la presión a la que fue sometido Ameer Makhoul para acordar con la fiscalía la reducción de su condena. De hecho, los nueve años de prisión impuestos al director de Ittijah casi alcanzan la máxima pena en este tipo de recursos de súplica -diez años- obviando las peticiones formuladas por su defensa para reducir la setencia a siete años.

Addameer condena la dura sentencia impuesta a Makhoul, considerándola parte de una campaña más amplia por parte de las autoridades israelíes, para silenciar a todos los defensores y defensoras que denuncian las violaciónes israelíes de derechos humanos. Además de los arrestos y detenciones arbitrarias, las autoridades israelíes han combatido en los últimos años el activismo palestino por los derechos humanos con una variedad de medidas represivas que incluyen redadas, deportaciones, prohibición de viajar al extranjero, denegaciones de visados y ataques de los medios de comunicación contra las ONG palestinas.

Además, las comunidades palestinas que trabajan a través de organizaciones de base en la defensa de sus derechos enfrentan continuamente castigos colectivos en forma de cortes de carretera, asedios y la destrucción de sus propiedades, amenazas a individuos y comunidades enteras, palizas, el uso de munición letal y no letal contra ellas, incluyendo gas lacrimógeno de alta velocidad, incursiones armadas, que frecuentemente se ven saldadas con población civil herida o asesinada.

Addameer ve la detención de Ameer Makhoul como una deliberada violación de los derechos y libertades básicas que protegen internacionalmente a los defensores y defensoras de derechos humanos, particularmente en relación con la libertad de movimiento, expresión, asociación y reunión pacífica. Además, teniendo en cuenta que los cargos y subsiguiente sentencia se basan en lo que él mantiene fue una confesión forzada, Addameer considera que el juicio se realizó bajo una evidente violación de los principios fundamentales para un proceso judicial, así como de los mínimos estándares de derechos humanos.

En este sentido, Addamer urge a la comunidad internacional, incluyendo las oficinas de representación extranjera ante la Autoridad Palestina en Ramala y los Consulados en Jerusalén Este, así como a las representaciones de la Comisión y el Parlamento europeos, organizaciones de derechos humanos y agencias de las Naciones Unidas a:

* Pedir la inmediata liberación de Ameer Makhoul y la supresión de todos los cargos contra él;

* Tratar el caso de Ameer Makhoul en sus encuentros con representantes del gobierno israelí;

* Presionar a Israel para que ponga fin a su política de detención arbitraria y deportación de los defensores y defensoras de derechos humanos.