El 9 de julio de 2011 Sudán del Sur, sus habitantes y la comunidad internacional podrán celebrar la independencia del país tras el referéndum del pasado mes de enero que permitió a la población votar masivamente por la autodeterminación. Sin embargo, la euforia de las celebraciones no puede esconder las inquietudes sobre el futuro de los sudaneses, en un entorno de precariedad y de tensión extremas. Youcef Hammache, responsable geográfico de Acción contra el Hambre en Sudán del Sur, está en Juba y visitará el país hasta el viernes 15 de julio para estimar las necesidades de la población y determinar los programas que se pondrán en marcha.
La construcción de un nuevo estado en un contexto de extrema pobreza y fragilidad se acompaña de desafíos enormes. Nuevas necesidades se sumarán a las ya presentes: la delimitación de las fronteras, la elaboración de la constitución, la gestión de los recursos naturales, el reparto de la deuda y de los ingresos procedentes del petróleo, la puesta en marcha de servicios básicos permanentes como la salud, la educación, el tratamiento de la desnutrición, etc.
Condiciones sanitarias extremadamente precarias y la desnutrición amenazan a poblaciones ya frágiles
Índices de desnutrición alarmantes y un acceso a los servicios básicos entre los peores al mundo han obligado a Acción contra el Hambre a una intervención de emergencia con la implementación de programas nutricionales y de acceso a agua y saneamiento. A día de hoy, más de 9.000 niños que padecen desnutrición aguda severa han sido tratados en los centros nutricionales de Sudán del Sur. Además, para ayudar a la población a dejar de depender de la ayuda internacional, Acción contra el Hambre ha puesto en marcha programas de seguridad alimentaria a través de la distribución de semillas y herramientas.
Las tensiones que siguen abiertas entre el Norte y el Sur complican el día a día de las poblaciones
Los conflictos en las regiones fronterizas de Abyei y de Kordofan del Sur han empeorado una situación ya tensa. Frente a la inseguridad en la zona fronteriza entre el norte y el sur, decenas de miles de personas se encuentran desplazadas, dejando temer una crisis humanitaria de gran amplitud. En la región de Abyei, alrededor de 110.000 personas ya han dejado sus casas para encontrar refugio en los países vecinos del sur: Bahr-el-Ghazal del Norte, Unity y Warrap. Coordinándose con agencias de Naciones Unidas y otras oenegés, la Red Internacional Acción contra el Hambre ha puesto en marcha una respuesta de emergencia, implementando programas de apoyo nutricional además de medidas para asegurar el acceso a agua, saneamiento e higiene.
























