Mopti y Tombuctú son las dos regiones del norte de Malí que sufren un brote de cólera desde hace más de un mes. El pasado 5 de julio de 2011, se declaró zona colérica el área bañada por el río Níger en las dos poblaciones y desde entonces el número de afectados no ha dejado de crecer; ya se cuentan 1.382 personas atendidas por sufrir los síntomas de la enfermedad. En la zona de intervención de Intervida, en la región de Ségou, se han detectado 49 casos y 2 de los afectados han fallecido.
El Gobierno maliense, a través de la Dirección Regional de la Salud de Ségou (DRS) y el Comité Regional Intersectorial de lucha contra epidemias y catástrofes, ha desplegado un sistema de prevención y vigilancia del cólera mediante controles sistemáticos y desinfecciones de vehículos a la entrada de Ségou (ciudad) en las carreteras que provienen de las zonas de Mopti, y de los barcos y piraguas que se desplazan por el río Níger (otro principal canal de comunicación). Además sensibiliza a la población con campañas de televisión y radio sobre medidas de higiene tales como no lavar la ropa en el río, no beber agua no potable, lavarse las manos antes y después de la comida y de ir al baño… El DRS ha centrado sus esfuerzos en Ségou ya que es la principal zona de paso para viajantes entre el norte, la zona afectada, y la capital.
El Gobierno decretó la obligatoriedad de la desinfección desde el 14 de agosto. Intervida, aunando esfuerzos con el Gobierno para evitar la propagación de la epidemia, ha decidido colaborar con material higiénico y ha adquirido 1.000 unidades de jabón, 3.000 botellas de lejía, 120 botas para el personal sanitario que trata vehículos y barcos y 500 bidones de desinfectante. Este material refuerza la desinfección de cualquier medio de transporte y las manos de los viajeros, por ejemplo, aquellos que llegan por la presa de Markala a Segou.
La enfermedad del cólera, una infección intestinal de carácter muy contagioso, provoca fuertes diarreas y vómitos y puede conducir a la muerte en pocas horas. Se transmite mediante la ingestión de alimentos o agua contaminados por la bacteria Vibrio cholerae, a través de las infraestructuras, fundamentalmente de las conducciones de agua. El tratamiento eficiente radica en la rehidratación rápida mediante administración de sales de rehidratación oral (SRO) o líquidos intravenosos, en función de la gravedad.
Ante el riesgo de un avance dramático de la epidemia, el Ministerio de Sanidad ha enviado «misiones urgentes para apoyar a los servicios regionales de ambas regiones».
























