
Se necesita ayuda urgentemente para poner en marcha las negociaciones de paz, así como una mejor respuesta a los llamamientos de Naciones Unidas.
Más del 65% de los refugiados encuestados por Oxfam temen no poder regresar nunca a Siria a pesar de su deseo desesperado de volver.
151 familias refugiadas participaron en la encuesta llevada a cabo por el equipo de Oxfam en tres zonas de Jordania, en representación de un total de 1.015 personas. Aunque una abrumadora mayoría desea regresar a Siria, tan sólo un tercio de las personas encuestadas afirmó que se veía volviendo a su país. De estas, el 78% decía no saber cuándo esto sería posible.
Ahora, al inicio del cuarto año del conflicto, la organización humanitaria señala que la comunidad internacional debe contribuir de forma urgente a poner fin a esta crisis para que las personas refugiadas y desplazas internamente puedan regresar a sus hogares en Siria y reconstruir sus vidas.
Los países vecinos han mostrado una increíble generosidad y continúan ofreciendo refugio a las personas que huyen de la crisis. Pero con casi 2,5 millones de personas refugiadas, la presión sobre los servicios sociales básicos comienza a ser evidente.
Lara Contreras, Responsable de Incidencia Política en Acción Humanitaria de Oxfam Intermón, ha afirmado: «La encuesta evidencia que para muchas de las personas refugiadas la esperanza de volver próximamente a Siria comienza a desvanecerse. Viven en un limbo, luchando cada día por sobrevivir y sin saber que les depara el futuro. Esto debe cambiar. El pueblo sirio se merece algo mejor».
«La comunidad internacional debe hacer un esfuerzo renovado para ayudar a acabar con este derramamiento de sangre y poner fin a un conflicto devastador que ya se ha cobrado demasiadas vidas. Es hora de que comience la siguiente ronda de las negociaciones de paz de Ginebra y que, esta vez, se hagan progresos reales y duraderos».
La respuesta humanitaria a esta crisis precisa de unos niveles de ayuda sin precedentes. Naciones Unidas ha hecho un llamamiento récord solicitando 6.500 millones de dólares que, sin embargo, subestima la magnitud real de las necesidades. Aunque en la cumbre de donantes de Kuwait, celebrada el pasado mes de enero, se comprometieron un total de 2.300 millones de dólares, los países donantes ha aportado tan sólo un 12% (768 millones de dólares) desde que el fondo se puso en marcha el pasado mes de diciembre. España contribuyó por debajo de lo que se esperaba con 5,5 millones de euros
La organización humanitaria teme que, a menos que los países donantes consigan proporcionar los fondos necesarios para financiar la respuesta humanitaria, las personas desplazadas tanto dentro como fuera de Siria se verán privadas de los alimentos, agua, refugio, asistencia sanitaria y educación que precisan desesperadamente.
Contreras añadió: «Además, es necesario diseñar unos planes para la recuperación a largo plazo pues el pueblo sirio necesitará ayuda durante los próximos años».
«Urgimos a los países donantes a que contribuyan generosamente a los llamamientos de Naciones Unidas para así asegurar que las personas afectadas –tanto dentro como fuera de Siria– tengan la ayuda humanitaria que precisan».
Los países vecinos necesitan ayuda. Los servicios sociales básicos en países como Jordania o el Líbano se encuentran en una situación límite. Las escuelas y los hospitales tienen dificultades para responder a una demanda que se ha incrementado se forma dramática».
Abu Mustaffa, padre de siete hijos de la gobernación de Hamra (Siria), vive en un campamento de tiendas en el Valle del Jordán y señala: “Nadie puede volver a nuestro pueblo. Es demasiado peligroso y la vida allí es tan difícil… Sólo queremos que la gente de todo el mundo nos ayude a regresar a nuestro país».
«Por ahora, no creo que vaya a haber paz. Sólo siento desesperanza. Todos esperamos que las cosas mejoren pero nunca ocurre nada. Quiero volver a mi vida diaria, que todo esté bien y la gente deje de matarse entre sí».
“Esperamos poder volver para que nuestros hijos vuelvan a las escuelas, a aprender. Queremos regresar para cultivar nuestras tierras y ser productivos para nuestro país».
























