Sudán del Sur: grave situación en los campamentos de desplazados internos

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– Más de un millón de sursudaneses han abandonado sus hogares en los últimos seis meses convirtiéndose en desplazados internos, según ACNUR 

– Acción contra el Hambre activa a su Equipo de Emergencia de Nutrición en el estado de Jonglei 

– Aldeas vacías, casas quemadas y zonas comunes destruidas… Los campos no han sido cultivados, por lo que a finales de este año 4 millones de personas (un tercio de la población) podrían padecer inseguridad alimentaria 

– Esta semana Acción contra el Hambre empezará a trabajar en el campamento de la UNMISS en Bentiu para atender a 1.500 niños menores de 5 años durante 3 meses 

– Brote de cólera: los casos se estabilizan con menos de 30 enfermos al día (1.854 personas infectadas desde mediados de mayo, entre las que han muerto 40) pero las autoridades alertan sobre nuevos posibles casos fuera de Juba

 

Madrid, 25 de junio de 2014

Es difícil establecer el orden de prioridades de los retos a los que se enfrenta el país más joven del mundo. El brote de cólera que el Ministerio de Sanidad hizo público el 15 de mayo podría estar controlado en las próximas semanas, aunque el grupo de organizaciones internacionales que trabajamos sobre el terreno estamos pendientes de la confirmación de posibles casos de cólera en 6 localidades fuera de la capital. Las campañas de información, prevención y tratamiento continúan activas.

 

La alerta es más fuerte respecto a la situación que las organizaciones que trabajan en campamentos de desplazados internos en los estados de Unity y Upper Nile están ofreciendo. Más de un millón de sursudaneses han dejado sus hogares, huyendo del conflicto abierto, lo que ha provocado una crisis humana de gran envergadura a la que es complicado responder por las escasas infraestructuras del país, además de las dificultades de movilidad que supone la actual época de lluvias.

 

Aldeas vacías, campos abandonados…

 

La semana pasada el Equipo de Emergencia de Nutrición de Acción contra el Hambre se desplazó al estado de Jonglei para hacer una encuesta sobre la situación de posible malnutrición entre niños de 6 meses a 5 años. Se decidió acudir a Maribor/Panyagor porque organizaciones locales e internacionales que trabajan en la zona pidieron una intervención humanitaria después de que se registraran fuertes enfrentamientos.

 

“Creemos que el país puede vivir una de las peores situaciones de malnutrición de los últimos años en África”, avanza Oscar Serrano, Coordinador de Emergencia de Nutrición en Sudán del Sur en Acción contra el Hambre.

 

En la primera salida al terreno de este equipo no fue posible localizar a la mayor parte de la población (en localidades de 100.000 habitantes apenas había un 10% de los vecinos). Aldeas enteras abandonadas, casas quemadas y campos en los que la cosecha no había sido recogida se convirtió en la imagen más común durante varios días. El resultado de la investigación efectuada para determinar la prevalencia de la desnutrición en la zona, no alcanzó los niveles necesarios para ejecutar una intervención (establecidos en un 14% de malnutrición global o 4% de malnutrición severa).

 

“Para alcanzar un mínimo de eficacia sobre la desnutrición que vamos a detectar con el Equipo de Emergencia de Nutrición en cualquier punto de Sudán del Sur es preciso que se continúe la labor que iniciaremos durante al menos un año. Hay que acompañarlo con un programa de seguridad alimentaria que ayude a las familias a solucionar la situación que provocó la desnutrición en el niño. Enviarle curado a una casa en la que no hay medios para darle los nutrientes que ha estado recibiendo durante el tratamiento, significa que el niño puede acabar cayendo de nuevo en la malnutrición. Es un ciclo del que no podrá salir”, concluye Serrano.

 

El equipo  está ultimando los preparativos en Juba para acudir al campamento de Bentiu (estado de Unity, noroeste de Sudán del Sur) donde hay más de 40.000 desplazados internos, entre los cuales 5.000 niños que están en una situación extrema. Las organizaciones que están en el terreno han pedido ayuda porque apenas han sido capaces de atender a 500. Acción contra el Hambre se encargará de los tratamientos nutricionales e intentará que los niños superen las complicaciones médicas después de haber hecho largos trayectos para dejar atrás el conflicto y sus hogares.