En ocasiones, las iniciativas más solidarias surgen de los lugares más insospechados. Es el caso de Rumanalde, la Asociación Cultural de Ayuda y Amistad Hispanorumana. Fue hace 12 años, en 1994, cuando el instituto Koldo Mitxelena organizaba unos de sus intercambios con el instituto Cervantes de Bucarest.
Durante este viaje, los padres de alumnos del centro fueron conscientes de la situación que se vivía en Rumanía. Por ello, algunos de ellos decidieron crear una fundación de ayuda a sus habitantes, de los cuales hoy en día permanecen en la asociación 8 personas, de los 70 socios que la componen, informa ´Diario Vasco´.
Desde entonces, han logrado que, cada mes de julio, entre 20 y 25 niños de 8 a 12 años, se trasladen a Oarsoaldea -alguno de ellos se desplaza a Legazpi y Pamplona- para disfrutar de unas vacaciones con sus familias de acogida.
























