Las autoridades de Djibouti arrestan y expulsan a un representante de la OIT encargado de examinar la situación de los sindicalistas y deniegan el ingreso a una misión conjunta de la FIDH y la CIOSL
La FIDH y la CIOSL condenan el arresto y la expulsión el pasado día 4 de abril de un representante de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por parte de las autoridades de Djibouti.
El Sr. Ibrahim Mayaki, funcionario de la OIT, que dispone de pasaporte diplomático, estaba en visita oficial en Djibouti desde el sábado 1 de abril del corriente año. Se le había encomendado entrevistarse con los defensores de los derechos humanos, incluidos sindicalistas, a raíz de las quejas presentadas ante su organización por violación de los derechos sindicales y por el hostigamiento judicial que se hace contra diversos sindicalistas ante los tribunales de ese país. Se reunió efectivamente con representantes de la sociedad civil, sindicalistas y también representantes de las autoridades nacionales, entre ellas, el Ministro de Justicia.
Según la información que recibió la Liga de Derechos Humanos de Djibouti, organización miembro de la FIDH, y la Unión de Trabajadores de Djibouti, sindicato afiliado a la CIOSL, el Sr. Ibrahim Mayaki fue arrestado el lunes por la mañana, a las 8,30, en su hotel, por dos personas pertenecientes al Servicio General de Investigaciones de la fuerza nacional de policía, sin que mediara un mandato especial. El Sr. Ibrahim Mayaki fue interrogado por las fuerzas de seguridad durante más de tres horas en dicho Servicio de Investigaciones sobre las actividades que llevó a cabo en Djibouti. Antes de liberarlo, las autoridades de Djibouti lo obligaron a firmar una orden de expulsión para el 4 de abril.
La FIDH y la CIOSL condenan la actitud de las autoridades de Djibouti hacia el representante de la OIT y reclaman que el gobierno y las autoridades judiciales de ese país apliquen estrictamente los instrumentos internacionales que protegen los derechos humanos.
























