ACNUR continúa asistiendo a los desplazados que se encuentran fuera de la capital de Timor-Leste, Dili, mientras un nuevo cargamento con ayuda humanitaria de emergencia tiene programado partir desde Jordania el lunes en la tarde.
Al menos 145.000 personas han huido de sus hogares desde finales de abril, después de semanas de tumulto político y violencia, reuniéndose en campamentos en la ciudad así como en sus alrededores. El ACNUR envió primeramente más de 200 toneladas de ayuda para los desplazados a comienzos de mes.
La inseguridad se ha centralizado en Dili, aunque las tensiones en la capital están reflejándose en otros lugares de esta pequeña nación. La rivalidad entre los pobladores de la parte este y la zona oeste del país es notoria en la región de Hera, 25 kilómetros al este de Dili y donde se ubica una base naval.
La mayoría de las 980 familias (6.800 personas) que habitan en el poblado de Hera proceden de la parte occidental, quienes han huido de sus hogares con rumbo a las colinas en varias oleadas desde finales de abril. El grupo más pequeño de personas procedentes de la parte oriental se ha trasladado a la seguridad que les ofrece un campamento naval cercado, donde se han reunido personas de la parte occidental que huyeron de Dili.
Muchos de los pobladores regresan a sus hogares durante el día para vigilar sus propiedades y sus animales. Reportan que los animales desaparecen o mueren. Conduciendo hacia el sur, hacia las colinas, la mayoría de casas en los pequeños poblados parecen estar vacías.
En días recientes, el ACNUR envió 1.054 cobertores plásticos, 1.000 frazadas y 1.054 bidones a Mota Ulan, en la base de las colinas. Los líderes de seis aldeas de la zona iban a decidir cómo distribuir la ayuda.
María Soares se encuentra entre las personas que recibieron ayuda del ACNUR. Soares y sus vecinos huyeron a las colinas el 21 de mayo, después de disparos esporádicos por parte de las tropas que se encuentran en la zona. Ellos hicieron albergues de madera, palma y hojas.
Desde entonces, su esposo ha regresado a su casa para recoger unas pocas pertenencias, incluyendo los cobertores del ACNUR que utilizan desde que estalló la última situación de violencia durante la votación del año 1999 por la independencia de Indonesia. Soares está organizando a las mujeres locales, pero su preocupación es evidente.
Caminando cerca de Mota Ulun, el ACNUR encontró a pequeños grupos familiares viviendo en chozas hechas de hojas de palma. Ellos no estaban listos para regresar a casa. La gente está huyendo a lugares donde se sienten seguros ya sea donde hay una fuerte presencia de seguridad en el puerto o aeropuerto, los confines amurallados de un colegio católico, las colinas que conocen muy bien debido a los enfrentamientos anteriores, dijo Vanno Noupech, líder de emergencias del ACNUR en Dili.
Noupech agregó que el abordaje del ACNUR, en colaboración con otras agencias, era llevar asistencia, donde sea posible, a la gente que se encuentra en improvisados campamentos y mejorar su condición.
Aparte de requerir mejores albergues, la gente en las colinas en las afueras de Hera, reportan una escasez de alimentos, medicinas y kerosén. Pero el aspecto fundamental es la seguridad y un grupo de desplazados solicitó al ACNUR pasar el mensaje de que querían tropas internacionales para que vinieran a protegerlos.
Entre tanto, el líder electo de Hera, Simao Pedro Ribeiro, está tratando de organizar la asistencia para aquellos que se están albergando en el campamento naval.
El grupo ha recibido un poco de ayuda alimentaria pero todavía hay problemas con la sobrepoblación y el aspecto sanitario, dijo Feliciano da Silva, un profesor. Existe una clínica, pero tenemos pocas medicinas. El ACNUR ha repartido 25 tiendas.
Actualmente existen unos 67.000 desplazados en 55 campamentos en Dili y otros 78.000 fuera de la capital. El ACNUR contribuye a aliviar las condiciones de hacinamiento en los asentamientos en los alrededores de Dili al suministrarles tiendas, cobertores plásticos, frazadas y bidones. El ACNUR también hace parte de misiones en otros distritos alejados.
Entre tanto, un segundo despacho de suministros humanitarios del ACNUR está listo para salir a Timor-Leste el lunes. Un avión arrendado DC-10 con 63 toneladas de suministros para albergues tiendas livianas, cobertores plásticos y frazadas- tiene programado salir de Amman, Jordania, tarde por la noche, con rumbo a Darwin, en el norte de Australia. Los suministros de emergencia serán posteriormente trasladados en barco hasta Dili.
























