Internacional-La ONU considera clave la planificación familiar para alcanzar los Objetivos del Milenio

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Todos los años se producen en el mundo 76 millones de embarazos no deseados y, de ellos, 19 millones acaban en aborto

El acceso seguro y eficaz a los métodos anticonceptivos es clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, según el informe «Estado de la población mundial 2005» presentado ayer por la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Este análisis establece la íntima relación entre el control y la salud reproductivas, y la consecución de esos objetivos, destinados a mejorar las condiciones de vida de miles de millones de personas que permanecen en la miseria.

Todos los años se producen 76 millones de embarazos no deseados y, de ellos, 19 millones acaban en aborto, según las estadísticas. Además, cada minuto, una mujer pierde la vida por complicaciones del embarazo o el parto y otras 20 quedan lesionadas o impedidas. El fallecimiento de la madre también pone en peligro al recién nacido y a toda su prole.

La agencia de la ONU propugna la planificación familiar, ya que su aplicación efectiva conlleva reducir el problema hasta en una tercera parte. A su juicio, el descenso de las tasas de fecundidad y de mortalidad genera una mayor proporción de jóvenes que ingresan en el mercado laboral con una cantidad menor de familiares a su cargo.

La combinación de planificación demográfica y aplicación de políticas sociales y económicas apropiadas puede generar más capacidad de ahorro y mayores inversiones por hijo. En opinión de los responsables del estudio, tal contexto explica en parte el gran crecimiento experimentado por los países de Asia Oriental en la última década.

Prevención del sida

La Unesco también aconseja fortalecer las actividades de prevención del sida entre las mujeres. La mitad de los 40 millones de portadores del VIH son mujeres, y esta proporción alcanza el 57% en África meridional. Sin embargo, tan sólo un 8% de las embarazadas fueron informadas sobre las medidas profilácticas adecuadas, sobre todo cuando la propagación de la infección se produce, en las tres cuartas partes de los casos, a través del contacto heterosexual y, a menudo, en las relaciones conyugales.

Asimismo, la organización denuncia la escasez de preservativos en las zonas de mayor expansión de la pandemia. En 2003, las contribuciones internacionales permitieron la distribución de seis condones por año y hombre al sur del Sahara. Las graves consecuencias sociales de la extensión del sida entre las jóvenes son previsibles a corto plazo. En el mismo área, el número de muchachas afectadas triplica al de hombres de su edad.

La formación de las adolescentes se antoja imprescindible para evitar cargas difíciles de soportar. Catorce millones de menores dan a luz anualmente y el peligro de perecer en el alumbramiento es entre dos y tres veces superior al de las parturientas de la franja situada entre los 20 y 30 años.

La Unesco aboga por que la inversión en educación, salud, formación en derechos políticos y oportunidades sea planteada en función de la igualdad de género y el fomento del potencial femenino. En todo el planeta, existen alrededor de 1.700 millones de mujeres en su etapa de procreación y rendimiento laboral, y la mayoría se encuentran afectadas por una extrema vulnerabilidad social y económica.