La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) condenó ayer el asesinato de cuatro periodistas en ataques ocurridos de finales de julio a la fecha en Iraq y exhortó a las autoridades a tomar medidas para detener la alarmante campaña contra la libertad de prensa que se lleva a cabo en ese país.
Koïchiro Matsuura, director general de la UNESCO, manifestó gran preocupación por la violencia contra periodistas y trabajadores de medios de comunicación en Iraq. Urjo a todos los iraquíes que trabajan en la reconstrucción de su país a consultar con las organizaciones de prensa para determinar las medidas que ayuden a proteger el derecho fundamental de la libertad de expresión, dijo.
Mohammad Abbas Mohammad, de 28 años, fue atacado por hombres armados no identificados el siete de agosto cuando se dirigía a su trabajo en el oeste de Bagdad. Según el Comité de Protección a los Periodistas (CPJ), Mohammad, editor del diario Al-Bayinnah Al-Jadida, criticaba severamente a políticos y funcionarios independientemente de su filiación, y había recibido varias amenazas de muerte.
El mismo día, la policía encontró el cuerpo del periodista Ismail Amin Alí, de 30 años, en el sector este de Bagdad. Alí, quien fue muerto con arma de fuego, era un columnista de varios periódicos conocido por sus críticas a las fuerzas de seguridad.
Por su parte, Adel Najee al-Mansouri, corresponsal de 34 años de la televisión iraní, fue interceptado y agredido por hombres armados no identificados el 29 de julio cuando conducía su auto en el oeste de la capital iraquí.
Finalmente, Riyad Muhammad Alí, reportero del semanario local Talafar al-Yawm, fue ultimado a tiros por asaltantes no identificados en Mosul el 30 de julio.
De acuerdo con el CPJ desde el inicio de la ocupación, en marzo de 2003, 77 periodistas y 27 trabajadores de apoyo de los medios de información han sido asesinados en Iraq.
























