Internacional-Filipinas-Se requieren 3,6 millones de euros para asistir en Filipinas a los 126.000 damnificados del tifón «Xangsane», según la FICR

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Los filipinos se preparan además para recibir a «Neneng», una tormenta tropical que también puede convertirse en tifón

Para asistir a los 126.000 damnificados del tifón «Xangsane», en Filipinas, la comunidad internacional debería proporcionar 3,6 millones de euros, según reclamó ayer la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR).

Ahora que el país asiático vuelve a sufrir una nueva tormenta tropical, los fondos son necesarios de forma urgente para ayudar a 126.000 filipinos afectados por «Xangsane». El tifón, cuyos vientos alcanzaron velocidades máximas de hasta 185 kilómetros por hora, dejó a su paso por Asia suroriental un rastro de muerte y destrucción. Y es que la tormenta se cobró al menos 72 muertos y dañó o destruyó más de 89.000 viviendas en Filipinas, además de obligar a evacuar a decenas de miles de personas en Vietnam, señaló la FICR.

El jefe de la delegación de la FICR en Manila, Roger Bracke, señaló que la tormenta «causó más destrucción de lo que se esperaba». Los principales obstáculos han sido los daños que han sufrido las redes de comunicación del país, agregó, lo que hace «enormemente difícil obtener una idea exacta de la situación».

El objetivo del llamamiento de la FICR es proporcionar a la Cruz Roja de Filipinas el apoyo financiero y de logística necesario para ayudar a más de 25.000 de las familias más vulnerables durante la fase de emergencia de la operación de socorro en este país, explicaron fuentes de la organización.

«Xangsane» es uno de los tifones más destructivos que ha golpeado Filipinas en los últimos años y el primero, desde 1995, cuyo ojo atraviesa Manila. Ha sido la población de las zonas rurales la más gravemente afectada, pues en la mayoría de las provincias todavía hay apagones y la situación sigue siendo muy complicada, indicó el presidente de la Cruz Roja de Filipinas, Richard Gordon.

Todavía sin recuperarse del efecto destructor de «Xangsane», los filipinos se preparan para recibir a «Neneng», una tormenta tropical que puede convertirse en tifón si mañana altera su recorrido y se dirige al norte de Luzón.