Nacional-Violencia de género

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Mujeres Opañel ofrece un programa para mujeres inmigrantes en situación de violencia

El proyecto consiste en un dispositivo de acogida para familias monoparentales o mujeres solas víctimas de violencia para salvaguarda de su integridad física.

Obra Social Caja Madrid y la Asociación de Mujeres Opañel trabajan conjuntamente en una iniciativa para proporcionar a las mujeres inmigrantes en situación de violencia un dispositivo de emergencia de alojamiento ante situaciones de peligrosidad de género un espacio físico de seguridad, así como una adecuada interpretación de la vivencia y el desarrollo de estrategias de afrontamiento que favorezcan su autonomía personal, según informó mediante un comunicado Caja Madrid.

Este proyecto consiste en un dispositivo de acogida de emergencias para familias monoparentales y/o mujeres solas víctimas de violencia y en situación de crisis debido a su necesidad de alejamiento y salvaguarda de su integridad física.

Según datos del Consejo General del Poder Judicial, la edad media de las mujeres que se acogen a este programa es de 28 años, estando el intervalo de edades entre los 18 y los 36 años. Del total de mujeres atendidas por el dispositivo de emergencia, el 26han sido de nacionalidad rumana, el 26ecuatoriana y el 16marroquí. Otras nacionalidades de mujeres que se han acogido al programa son: boliviana, polaca, guineana, portuguesa y uruguaya.

Este proyecto se ha llevado a cabo ante el aumento de denuncias por maltrato durante 2005, en el que el número de mujeres víctimas de violencia que denunciaron asciende a 82.750, siendo el 21,61inmigrantes.

Según Obra Social Caja Madrid, «ser mujer e inmigrante son dos grandes barreras a las que se enfrentan este colectivo a la hora de denunciar a su maltratador», por lo que los apoyos familiares, sociales e institucionales son un «pilar básico» para poder romper el vínculo violento.

Sin embargo, las mujeres extranjeras «no tienen a sus familias cerca ni cuentan con apoyos en una sociedad nueva y además en el caso de no tener autorización de residencia, las instituciones se encuentran con mayores dificultades para que estas mujeres tengan acceso a los recursos asistenciales».

El proyecto pretende, a partir de las características, necesidades y circunstancias concretas de cada mujer acogida (y sus hijos/as), desarrollar un proyecto de intervención individual según la historia del maltrato (frecuencia, duración…), la peligrosidad de su maltratador y las consecuencias psicológicas, establecer un proyecto individual que proporcione «todos los soportes necesarios» para cada mujer en los distintos campos de actuación, como área psicológica, socio-educativa y jurídica.

Este último punto es el «más complicado», ya que cuando se trata de mujeres maltratadas en situación irregular de residencia, al interponer denuncia o solicitar orden de alejamiento, «se exponen a que se curse una solicitud de expulsión del país».