La Comisión Europea quiere centralizar en una bolsa de trabajo las oportunidades laborales existentes en la UE para los inmigrantes y crear centros migratorios en los países de origen, que aglutinen también la formación de los posibles candidatos a la emigración. Estas dos ideas, destinadas a «organizar los flujos migratorios» con destino a Europa, se completan con la creación de una red de patrullas costeras en la frontera sur de la UE y un sistema de vigilancia a través de satélites y radares.
El objetivo de la Comisión con este plan es doble. Por una parte, aumentar la presión contra la inmigración ilegal a través de un mayor y mejor control de la aguas del Mediterráneo y del Atlántico, y, en segundo lugar, ofrecer una alternativa real de trabajo a los inmigrantes, antes de que pongan en peligro su vida intentando alcanzar Europa. «Nuestro objetivo es evitar y reducir la pérdida de vidas humanas en el mar», explicó el comisario Franco Frattini, responsable de Justicia e Interior.
Este plan de ayuda también contempla la creación de paquetes de movilidad negociados individualmente con los países africanos, bajo los cuales los trabajadores se desplazarían a Europa por un periodo limitado de tiempo y bajo unas condiciones de empleo garantizadas, siempre que hubiera un compromiso de su país de origen a readmitirlo. «Se trata de un mecanismo para evitar que siga siendo un negocio para los explotadores», puntualizó Frattini.
Para ello, una de las ideas será crear agencias de trabajo sobre el terreno, en países como Malí, Senegal o Mauritania, que informen a Europa de qué candidatos disponen, les formen para mejorar sus expectativas de empleo e incluso les asistan legalmente. Estos centros contarán con una ayuda europea inicial de 40 millones de euros procedentes de los fondos de desarrollo, aunque Frattini confía en que los estados miembros ofrecerán en el futuro más aportación.
























