Internacional- India- Las mujeres Dalit luchan contra la marginación. Es la casta más oprimida de India. Los Premios Nobel Alternativos.

378

Las mujeres Dalit pertenecientes a la casta más baja de la India han sido explotadas y marginadas durante siglos, pero las cosas van cambiando y estas intocables, inspiradas en las luchas de las occidentales de color , han protagonizado movimientos sociales . Este año, el Premio Nobel Alternativo de la Paz se otorgará a Ruth Manorama, una mujer india que ha trabajado con ellas.

Más de 200 millones de personas en el mundo son Dalits. Esto es, el 2 por ciento de la población mundial, incluidos hombres. Sin embargo, dentro de una misma casta Dalit, los hombres tienen más “poder” que las mujeres.

El 8 de marzo del 2002, durante la conmemoración del día de la mujer, en la Universidad de Hyderabad, un grupo de ellas leyó un documento, dando a conocer la imponente dominación masculina a la que estaban sometidas a través del patriarcado de castas en la India. Régimen que tuvo consecuencias nefastas, pues les impidió contar con posibilidades para acceder a la educación y alentó una mayor propensión a dedicarse a la prostitución y a ser explotadas por distintas instancias del poder. Aquel día también dijeron que era fundamental para toda política democrática, el reconocimiento de la “diferencia”.

El documento quedó escrito en nombre de la Alisamma Women´s Collective, un movimiento feminista Dalit, cuyo nombre hace honor a quién fue testigo y luego víctima de la masacre de Dalits en Karamchedu.

La Fundación Vicente Ferrer, española, cuenta con un programa denominado ´De mujer a Mujer´, que trabaja con mujeres de 166 pueblos del sur de la India. Utilizando el sistema de los microcréditos de Mohamed Yunus, el banquero de los pobres, le otorgan a cada mujer seis euros mensuales durante cinco años. Este fondo sirve para garantizar el ahorro de las mujeres del pueblo, para financiar proyectos colectivos, y además para ser utilizado en caso de que se presente algún problema, ya sea de salud o de otra índole.

La zona en la que viven estas mujeres se encuentra en desventaja para algunas actividades por diversos motivos: sus tierras áridas y rojas no son tan aptas para el cultivo, por ejemplo. Sin embargo, la Fundación logró que se conviertan en tierras de gran utilidad para cultivar mango y cacahuete. En estos campos, muchos Dalits encontraron trabajo, y por ende una forma de salir de la miseria.

Pero el trabajo de la Fundación no termina ahí. Como la mujer percibe un salario menor al hombre por una jornada en el campo, las compensan con un cordero o con un microcrédito. Eso les permite comenzar con un negocio propio, por lo general destinado a la venta de inciensos o de ropa que ellas mismas fabrican.

En esa línea también lograron el control de natalidad. Ahora las mujeres tienen sólo dos hijos. Sin embargo, conseguir este cambio fue un camino duro en el cuál no sólo se las convenció para libarse las trompas, también hubo que convencer a su marido y a su suegro para que lo permitiesen. Hoy los resultados son favorables porque los suegros ya no oponen resistencia.

Un Nobel alternativo

Desde 1980 los Premios Nobel Alternativos condecoran la labor de personas o colectivos de trabajo abocados a hacer distinto tipo de esfuerzos a favor de la paz mundial y en pos de los derechos humanos. El 8 de diciembre de 2006 el premio fué otorgado a Ruth Manorama, una mujer india que trabaja por la igualdad y la inclusión de las mujeres Dalit.

Manorama nació en 1952. Y su trabajo parece estar entre la movilización de masas y los movimientos internacionales. Uno de sus logros fue armar distinto tipo de alianzas entre los movimientos y revalorizar la educación como un arma fundamental.

Por otra parte se encargó de demostrar la violencia y la discriminación a las que muchas mujeres Dalits están sometidas. Como respuesta, los comités acordaron y recomendaron al gobierno de la India que actúe de forma inmediata para eliminar estos flagelos. Ese trabajo dio frutos.

Más allá del Nobel, en la práctica los esfuerzos de hoy son más visibles que nunca: en la actualidad, las mujeres Dalit son reconocidas por muchos movimientos cómo lideres, y son totalmente capaces de organizarse independientemente, y entre otras cosas ya están demandando un plan de perspectiva nacional creado por ellas.

No se trata sólo de un pueblo que todavía se mantiene bajo un sistema de castas, también de una región maltratada por el Tsunami y dotada de tierras casi inertes. Las políticas a implementar deben ser cuidadosamente estudiadas, para que puedan resolver los problemas de exclusión y también la miseria en la que se ven sumergidas las mujeres Dalit. Un punto fuerte para que los Objetivos de Desarrollo del Milenio sean reales.