Internacional-ECHO promete ayuda a los supervivientes de los tifones en Filipinas

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El Servicio de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO de sus siglas en inglés) tiene previsto proporcionar 850.000 euros (1,3 millones de francos suizos/1,1 millones de dólares EE. UU.) para apoyar actividades de ayuda para 75.000 víctimas de los tifones y graves inundaciones en Filipinas.

Los fondos se destinarán al llamamiento de emergencia revisado de la Federación Internacional lanzado el 10 de diciembre, en el que se solicitaban 10,5 millones de francos suizos (8,6 millones de euros/6,6 millones de dólares EE. UU.) para apoyar a la Cruz Roja de Filipinas en la ayuda a más de 1 millón de personas afectadas por diversas devastadoras tormentas que azotaron el país entre septiembre y diciembre de 2006.

La iniciativa del ECHO forma parte de una operación de emergencia más amplia emprendida por la Cruz Roja de Filipinas y la Federación Internacional, cuyo objetivo es proporcionar acceso a refugio, instalaciones de saneamiento y atención de salud a familias vulnerables.

La contribución de la Comisión Europea permitirá a la Cruz Roja local suministrar a 15.000 familias el material y herramientas necesarios para reconstruir en los próximos seis meses viviendas sólidas y resistentes a tifones.
“El pasado año, Filipinas y otras naciones asiáticas resultaron azotadas una y otra vez por tormentas”, explica Jyri Rantanen, jefe del equipo de evaluación y coordinación sobre el terreno de la Federación Internacional en Filipinas.

“Un elemento importante de la operación de recuperación es que las nuevas viviendas sean mejores, es decir que resistan a futuras tormentas.”

Para alcanzar este objetivo, la Federación Internacional y la Cruz Roja de Filipinas promoverán además, mediante educación comunitaria interactiva, mejores técnicas de construcción.

Se estima que en total resultaron víctimas de los tifones del pasado año 2,5 millones de personas, siendo las más gravemente afectadas los desempleados, las familias monoparentales y las personas discapacitadas.

Fuente: IFRC