El Alto Comisionado finaliza hoy su visita a Oriente Medio: nuevas llegadas de palestinos a la frontera entre Irak y Siria
El Alto Comisionado, António Guterres se encuentra hoy en Siria, en la recta final de su misión de una semana de duración a la región de Oriente Medio, en la que se ha centrado en la grave situación a la que se enfrentan los desplazados iraquíes por el conflicto en su país. Hoy, mantendrá un encuentro con los refugiados que viven en torno a la capital, Damasco. Ayer jueves, una multitud de refugiados iraquíes se acercaron a él desesperados por contarle sus miedos y las difíciles condiciones en que viven, cuando visitaba una clínica médica gestionada por la Media Luna Árabe-Siria en Damasco.
Siria acoge a más de un millón de iraquíes refugiados y Jordania alrededor de 750.000. Ambos países se han mostrado extremadamente generosos con los refugiados que, no obstante, están suponiendo una carga importante para los servicios sociales. Muchos están viviendo en unas circunstancias muy difíciles y sin recursos. El Alto Comisionado ha solicitado una mayor implicación internacional para que se alivie la presión que provoca esta situación humanitaria en la región.
A su vez, el número de refugiados palestinos desamparados en Al Waleed, en la frontera entre Irak y Siria, ya supera los 750 con la llegada de 73 refugiados que llegaron en estos dos últimos días, huyendo de la violencia, el acoso y los asesinatos en Bagdad. Según la información de que disponemos, parece que podrían continuar llegando más.
El número total de palestinos en esta zona de la frontera ha aumentado a 753 con 354 que permanecen en tierra de nadie y 399 en territorio iraquí. Se ha abierto una escuela abandonada cerca de la frontera para acomodar a los recién llegados pero ya está completa de manera que quienes lleguen posteriormente tendrán que ser alojados en tiendas de campaña. El ACNUR y la Cruz Roja han distribuido ya alimentos y artículos de emergencia entre los refugiados que han ido llegando.
Durante las últimas semanas, las autoridades iraquíes han mostrado su inquietud por el creciente número de personas en la frontera para las que quisieran ver soluciones alternativas.
Hay indicios de que el grupo que allí se encuentra podría ser obligado a abandonar la zona de la frontera pero ahora mismo no hay una alternativa segura para esos refugiados. El ACNUR lleva meses alertando sobre esta situación y pidiendo una solución humanitaria para los palestinos en Bagdad que ven peligrar a diario sus vidas, carecen de una documentación adecuada y no tienen un lugar al que huir. Hemos presionado para que se les dé una mayor protección que no se ha materializado y ahora instamos a los países árabes vecinos para que mantengan abiertas sus fronteras y les proporcionen seguridad.
Además hemos solicitado reasentamiento en otros países y, para aquellos palestinos con vínculos familiares que así lo deseen, el regreso a los territorios palestinos ocupados. Unos 15.000 refugiados palestinos permanecen todavía en Bagdad. El ACNUR lanzó el mes pasado un llamamiento de 60 millones de dólares para financiar sus operaciones de protección y asistencia a refugiados y desplazados internos afectados por el conflicto en Irak.
























