Acción Contra el Hambre facilita dinero a los más vulnerables para paliar la crisis

634

“A medida que las crisis alimentarias han dejado de estar ligadas a problemas de disponibilidad de alimentos para ser causadas por problemas de acceso económico a los alimentos disponibles en los mercados, las intervenciones monetarias se han afianzado con éxito en el sector humanitario, sobre todo en los últimos cinco años”, explica el responsable de seguridad alimentaria de Acción contra el Hambre, Julien Jacob.

Las intervenciones basadas en dinero constituyen un enfoque relativamente nuevo en la acción humanitaria que parte de la base de que los beneficiarios son quienes están mejor situados para decidir qué necesitan en sus hogares y poder elegir según sus necesidades y prioridades. “No se trata solo de eficacia, también tiene mucho que ver con la dignidad de las personas y con un acercamiento menos paternalista a la acción humanitaria”, añade Julien.

Otra de las ventajas es que “priorizando estas intervenciones sobre la ayuda alimentaria – asegura Julien- se favorece al mismo tiempo la economía local y se reactivan los mercados que estarían deprimidos si no hay demanda”. “Eso sí – puntualiza- es necesario estudiar estratégicamente cada contexto para poner en marcha la modalidad más adecuada y tomar algunas precauciones como el establecimiento previo de precios máximos con los comerciantes para que no se distorsionen los mercados”.

Mejor con mujeres

Julien explica también que hay que elegir cuidadosamente a las personas que reciben, en cualquiera de sus modalidades, la transferencia monetaria: “normalmente es más efectivo entregárselo a las mujeres, porque así aseguramos que el dinero será invertido en la alimentación y nutrición de sus hijos”.

Las modalidades son varias:

    dinero por trabajo: se entrega un jornal a cambio de una labor útil para la comunidad (p.ej. rehabilitación de caminos) pero no es válida para las familias sin mano de obra activa o más vulnerables

    cupones alimentarios: en algunas ocasiones pueden además hacerse concretos para un determinado producto, por ejemplo, frutas y verduras, si lo que se pretende es reforzar el consumo de micronutrientes entre los menores de cinco años.

    transferencias directas: utilizadas sobre todo para los mas vulnerables, por ejemplo, viudas o familias sin capacidad para trabajos comunitarios.

Las intervenciones serán adaptadas según se trate de contextos de emergencia, prevención de crisis o desarrollo a largo plazo.

Acción contra el Hambre está desarrollando todas estas modalidades en cinco países de Sahel (Malí, Níger, Mauritania, Burkina faso y Chad) para prevenir la crisis alimentaria que según, todas las previsiones se producirá a partir de la primavera y que ya afecta a 11 millones de personas.

Iniciativa CaLP

Acción contra el Hambre forma parte además de la Alianza Cash Learning Partnership (CaLP), una asociación de organizaciones humanitarias que trabajan en conjunto para aumentar el conocimiento y mejorar la calidad de los programas de transferencia de efectivo, en la que participan otras organizaciones como Oxfam y Save the children.

Dossier “Sahel contra el tiempo”

Acción contra el Hambre es una organización humanitaria internacional e independiente que combate la desnutrición infantil a la vez que garantiza agua y medios de vida seguros a las poblaciones más vulnerables. Intervenimos en más de 40 países apoyando a cinco millones de personas. Nuestra visión es un mundo sin desnutrición; nuestro primer objetivo, devolver la dignidad a quienes hoy viven amenazados por el hambre