“Empoderar a la mujer es garantía de desarrollo»

438

Las mujeres pueden tener acceso al cultivo de tierras, llegando a producir entre el 60% y el 80% de los alimentos en la mayoría de los países en desarrollo, pero no el control sobre su uso o su propiedad. Pueden acceder a alimentos pero no controlar su distribución. Pueden participar en procesos políticos locales pero no tienen influencia y control sobre las soluciones y las decisiones finales… Desigualdades a las que se enfrentan las mujeres que condicionan de manera determinante una mayor carga de pobreza para ellas.

“El empoderamiento se halla en el centro del trabajo para transformar esta situación y favorecer la igualdad en el acceso y el reconocimiento del papel crucial que desempeña la mujer. Mediante su formación y capacitación, las mujeres toman conciencia sobre sus necesidades e intereses propios, y desarrollan la confianza en sí mismas, organizándose colectivamente y de manera autónoma para decidir sobre sus vidas y sobre el desarrollo que desean. Así, se da inicio a su movilización para transformar las relaciones, estructuras e instituciones que les limitan y perpetúan su subordinación”, explica Amador Gómez, director técnico de Acción contra el Hambre.

Mamás papilla en Guinea Conakry: un buen ejemplo de empoderamiento

En las comunidades de Matoto y Ratoma, en Conakry, Acción contra el Hambre trabaja con 300 mujeres en el desarrollo de actividades generadoras de ingresos mediante la creación de una asociación de mujeres productoras de papillas para niños. “Las mujeres son los principales garantes de la nutrición y la buena calidad de los alimentos a nivel doméstico y comunitario, ya que son ellas quienes producen, compran, manejan y distribuyen los alimentos en la familia y en las instituciones comunitarias”, señala Beatriz Navarro, directora de país de Acción contra el Hambre en Guinea Conakry. “Son las responsables del cuidado de los hijos y de la información nutricional en el hogar.” Así, a través de proyectos como éste, se contribuye a la prevención de la desnutrición y a la mejora de los ingresos mediante su capacitación técnica en contabilidad, administración, comercialización, preparación y procesamiento de alimentos…

Mujeres en los comités de agua de Yibuti

En el barrio de Layable, en Yibuti, donde el agua es un bien escaso, es vital administrarla para asegurar que no se desperdicia. Aquí, la presencia de las mujeres en los comités responsables de la gestión de los puntos de agua y su participación en las negociaciones sobre su precio, así como en la puesta en marcha de proyectos de saneamiento e higiene en las escuelas, es sinónimo de eficacia. “Intentamos ahorrar agua todo el tiempo. En los barrios más pobres, los camiones cisterna apenas se detienen y los únicos puntos de agua accesibles están a kilómetros de distancia. Los residentes de los barrios establecen su propio sistema de suministro para reducir el precio de un litro de agua”, dice Deka. “La ropa se lava una vez a la semana y para el aseo, los niños se lavan siempre con un adulto para asegurar que el agua no se desperdicia”. Asimismo, los comités de agua llevan a cabo sesiones de sensibilización sobre higiene y gestionan un fondo para que las personas que no cuentan con recursos puedan acceder a comparar agua limpia.