Más de 10.000 familias del Putumayo han perdido sus hogares, enseres, cultivos o medios de vida

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Pozos contaminados, letrinas con sus fosas sépticas anegadas, alcantarillado urbano colapsado, 7 de cada 10 viviendas dañadas, 6.500 cabezas de ganado muertas y la mitad de los cultivos perdidos… la lista de daños que arroja la primera evaluación de emergencia realizada solo en 19 comunidades y el municipio de Puerto asís por el equipo de Acción contra el Hambre da buena cuenta del duro golpe que las lluvias invernales acaban de producir para más de 10.000 familias en el sur de Colombia.

“Hemos constatado que el agua no cumple ahora con los parámetros de calidad necesarios para el consumo humano debido a la alta presencia de coliformes totales y fecales, lo que ha provocado un aumento ya significativo de los casos de diarrea”, explica Esteban Polleco, responsable de agua y saneamiento de Acción contra el Hambre en Puerto Asís.

El equipo de esta base está trabajando a destajo para tratar de aliviar el sufrimiento de una población ya duramente afectada por el conflicto entre grupos armados: “nos movilizamos desde el primer momento llevando a los albergues donde se habían refugiado las personas de alguno de los 12 barrios completamente inundados llevándoles el material que teníamos en nuestro almacén de emergencia: filtros de agua, kits básicos de higiene y alimentos, con lo que pudimos atender al menos a 600 personas”, apunta Aura Inés Mosquera, coordinadora regional en Putumayo.

“Ahora estamos tratando de conseguir financiación rápida para poner en marcha una respuesta de emergencia capaz de ayudar a 10.000 personas a cubrir sus necesidades mínimas de agua, saneamiento e higiene, y estudiando las posibilidades de rehabilitación agrícola”, explica el Director País de Acción contra el Hambre en Colombia, José Luis Barreiro.  “Somos una de las pocas organizaciones humanitarias presentes en un contexto muy complicado por el conflicto, en el que hay que analizar cuidadosamente los riesgos para compaginar el acceso libre y directo a las víctimas con la seguridad de nuestros equipos, lo que no siempre es fácil”, añade.