En Chad, especialmente en las zonas rurales, determinadas costumbres muy arraigadas son germen de enfermedades recurrentes. Es el caso de la defecación al aire libre.
Annour Abderahim perdió a su hijo en 2010 y no supo por qué había muerto hasta que llegó al hospital. Allí se informó de las causas de la enfermedad y entre él y su mujer comenzaron una cruzada para extender las prácticas saludables como, utilizar las letrinas, lavarse las manos con agua y jabón después de utilizarlas y clorar el agua que beben. Prácticas sencillas que han conseguido erradicar la enfermedad en determinadas poblaciones.
























