Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, James Anaya, exhorta al Gobierno de Colombia a avanzar en el proceso de diálogo iniciado recientemente con autoridades indígenas del norte del Departamento del Cauca para abordar la cuestión de la presencia militar en el territorio nasa y otros asuntos relacionados.
“Animo a las partes a que realicen todos sus esfuerzos con miras a progresar en este proceso de dialogo. Se debe asegurar que el proceso avance dentro de un espíritu de buena fe y de búsqueda de soluciones que acaten las normas de derechos humanos aplicables”, dijo el Relator Especial.
El Sr. Anaya enfatiza los derechos de propiedad y de autonomía que tienen los pueblos indígenas sobre sus territorios tradicionales, y la necesidad, según la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, de respetar estos derechos y consultar con las autoridades indígenas antes de establecer cualquier presencia militara dentro de sus territorios.
El proceso de diálogo comenzó después de que las autoridades nasa y su Guarda Indígena llevaran a cabo gestiones para expulsar a los efectivos militares y a un grupo armado de la FARC que se encontraban en el territorio. En los días anteriores, según la información recibida, ocurrieron enfrenamientos entre los militares y el grupo de la FARC, ocasionando varios heridos y daños a propiedades indígenas.
El Relator Especial además exhorta que “la fuerza pública y las autoridades indígenas actúen en todo momento con celeridad para asegurar el derecho a la vida y seguridad personal y el derecho de libertad de asociación y de expresión de los habitantes en las áreas indígenas”.
Sr. Anaya reconoce la complejidad de esta situación, en particular teniendo en cuenta los intereses y la responsabilidad del Estado colombiano en mantener el orden público, así como las demandas legítimas de los pueblos indígenas sobre su seguridad física y respeto a sus propias autoridades e instituciones. Considera, sin embargo, “que es imprescindible tomar las medidas necesarias para revertir los patrones de violencia que afectan a los pueblos indígenas y asegurar que la presencia del ejército no contribuya a generar situaciones que les pongan en peligro”.
























