En Ruanda, desde 2009, y tras aplicar sencillas y baratas medidas de prevención y atención primaria se ha conseguido reducir la mortalidad infantil. A partir de 2009 se formó a personal en materia de salud con mínimos conocimientos que pueden prevenir la mortalidad infantil. Las comunidades designan a una persona y recibe formación y medicamentos.
De esta forma, con medidas sencillas y una atención rápida la salud de los niños ha mejorado significativamente. Además estas personas también enseñan sencillas medidas higiénicas que ayudan en la prevención de la diarrea y la neumonía.























