Miles de niños han huído de Siria por la situación de conflicto que afronta su país. Todos esos niños han dejado atrás su hogar, su vida, sus juguetes, sus amigos.
Ahora se enfrentan a un duro invierno en el que carecen de lo mínimo, apenas se pueden mantener calientes, no tienen acceso a agua caliente, y además, tienen en su memoria las imágenes de los enfrentamientos, el sonido de los tanques y los bombardeos.
UNICEF cada día lucha por ayudarles a buscar una normalidad que está muy lejos.























