En Nairobi hay un vertedero donde los niños sin recursos acuden a recoger plásticos y metal para conseguir dinero para sus familias.
Es el caso de John Kinutia, de 15 años. Ha tenido que dejar el colegio para ayudar a su madre y sus hermanos.
John entrega a su madre la mitad de lo que gana y el resto lo guarda porque sueña con su negocio. No quiere ir al colegio porque se siente desplazado entre niños más pequeños.























