María de Villota, con su “nuevo equipo”, en el día de su primer cumpleaños

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Un año después de su accidente, María de Villota pasó la tarde del pasado día 3 con su nuevo equipo, los niños enfermos de la Fundación Ana Carolina Diez Mahou con los que celebró su “primer año de vida”.

 

En un día tan señalado, la madrileña quiso reunir a los niños que están bajo tratamiento rehabilitador de enfermedades mitocondriales y neuromusculares en la fundación de la que es embajadora, para sonreír a la vida disfrutando de actuaciones infantiles.

 

Un guiñol fue la guinda que amenizó la pequeña reunión con los niños que ya han conseguido recibir más de 1.000 sesiones de tratamiento rehabilitador gracias la labor de María y la pulsera solidaria de Durán, que este verano saldrá a la venta con nuevos colores.

 

“A pesar de que en estos 12 meses mi vida ha cambiado por completo, sigo recordando la suerte que tuve de poder contarlo. El mejor regalo que me ha dejado el accidente es el de vivir una nueva oportunidad pilotando mi vida de una forma diferente. No quiero llegar al pódium sola, quiero avanzar siempre de la mano de quien más lo necesita, con mi nuevo equipo de valientes, los niños y familias de la Fundación Ana Carolina Diez Mahou”.

 

Mientras la investigación de su accidente sigue abierta por el departamento “Health and Safety” del gobierno británico, María sólo quiere mirar hacia delante trabajando como miembro de la comisión de pilotos y de la “Women in Motorsport” de la FIA y aportando portando su granito de arena dentro de la junta directiva de la Real Federación Española de Automovilismo.