Cada 26 segundos se celebra una misa en el Tercer Mundo gracias a los donativos de Ayuda a la Iglesia Necesitada

    388

    Madrid, 30 de Octubre 2013.- Ayuda a la Iglesia Necesitada lanza la campaña “Ofrece una Misa” para el sostener económicamente a los sacerdotes católicos con necesidad en cualquier parte del mundo.

    Conscientes de que en los lugares más pobres la presencia de un sacerdote es más necesaria que nunca, Ayuda a la Iglesia Necesitada quiere con esta campaña sostener a todos los sacerdotes y misioneros que entregan su vida por los demás. La presencia de un sacerdote en el los países del Tercer Mundo permite acompañar a la comunidad cristiana, administrar los sacramentos y generar innumerables obras de caridad a su alrededor.

     

    Una manera de apoyar la presencia de estos misioneros es ofreciendo estipendios de misas. Con sólo un donativo de 8 euros se contribuye al sostenimiento de un sacerdote varios días. En agradecimiento, éste ofrece una Misa por las intenciones de donante. Será en cualquier parte del mundo, ya que el donativo irá destinado a las comunidades cristianas que más le necesitan: ya sea en el corazón de la China atea, el Altiplano Boliviano o en cualquier diócesis africana.

     

    De esta manera, la iglesia pobre y perseguida puede vivir su fe y, además, sentirse partícipe de la Iglesia Universal. Cada 26 segundos se celebra una Misa gracias a los donativos, lo que supone más de un millón de estipendios de Misas anuales y el 16% de los ingresos anuales internacionales de la Fundación.

    Ayuda necesaria

     

    En la rueda de prensa, Monseñor John Barwa ha asegurado que “gracias a estas ayudas económicas de los estipendios de misas, la fe se mantiene en mi diócesis. Nosotros somos pobres, pero somos muy ricos en la fe”. “Como decía la Madre Teresa, que la fuerza le venía de la Eucaristía y la oración, mi gente se fortalece en la oración y la Eucaristía. Por eso valoramos mucho las ayudas que recibimos por las intenciones de misas”, ha añadido el Arzobispo de Orissa.

     

    Por su parte, el director de AIN en España, Javier Menéndez Ros, ha recordado la tradición de ofrecer misas por los difuntos, pero que también se puede realizar por muchas otras intenciones. “Si rezamos por la enfermedad de un ser querido, el examen de un hijo, un aniversario… ¿por qué no ofrecer una Misa? Creemos que tiene un valor infinito y, además, ayudamos a la Evangelización”.

    El corazón de Ayuda a la Iglesia Necesitada latió desde sus orígenes para atender y apoyar a los sacerdotes que sufrieron el Telón de Acero tras la Segunda Guerra Mundial. El fundador, P.Werenfried van Straaten, empezó su labor ayudándoles con apoyo material y espiritual.

    Más de medio siglo después, esta Fundación de la Santa Sede quiere seguir con esta obra y sostener la Evangelización en cada esquina del planeta.Más de 3.300 sacerdotes se sostienen con los donativos para Misas.