Los gatos de los alrededores de Valencia víctimas de envenenamientos y disparos

1019

Desde Felcan se inicia campaña informativa para alertar a los vecinos de los municipios afectados

 

 

            Desde que el pasado febrero se iniciara una campaña de envenenamiento hacia los animales del municipio de Paterna, las agresiones a perros y gatos están siendo constantes en los pueblos cercanos a Valencia Capital, ante la pasividad de la policía y de la propia administración.

 

            En los últimos cinco meses, han fallecido animales por ingerir veneno en Paterna, Sueca, Náquera o Torrent entre mucho otros municipio. Los bárbaros que cometen dichas atrocidades, no satisfechos, han aumentado su salvajismo, pasando a tirotear a los gatos con o sin dueño de los alrededores de Valencia capital. Varios son los felinos que se han visto afectados en L’ Eliana. En Rocafort se está convirtiendo en una práctica habitual, el primero de los gatos quedo gravemente herido y perdiendo la movilidad de las patas traseras, el último, hace quince días, en la misma puerta del Consistorio Local. Afortunadamente este gato pudo ser rescatado y hoy en día recuperado busca una familia.

 

            El último de los casos, de los que hemos tenido noticia, ayer en Benimamet. El gato recibió un tiro en la cabeza que le hizo peligrar el ojo. Operado de urgencia el animal está bien pero con importantes lesiones que tardará semanas en recuperar.

 

            Varios de estos casos han sido puestos en conocimiento de las autoridades locales y de la Policía Local y Nacional. Una vez pasado en boom mediático, ni unos ni otros han hecho nada por localizar a los agresores  ni por poner soluciones.

 

            Felcan ha iniciado una campaña de alerta, con el fin de avisar a los vecinos de estos pueblos y de los colindantes para que extremen las medidas de seguridad hacia sus animales. Es importante que no salgan a la calle solos o sueltos y sobre todo que se controle mucho que no coman nada de las aceras ni cercano a los contenedores.

 

            Para los animales sin dueño la cosa se complica, ya que es más difícil controlar lo que comen, pero es necesario que las personas que controlan las colonias de gatos callejeros comprueben la zona y eliminen cualquier resto extraño.