Un seguimiento a largo plazo del estudio CLEOPATRA que se presenta en ESMO 2014 demuestra beneficios “sin precedentes” en cáncer de mama metastásico HER2-positivo
Madrid, 28 de septiembre 2014.–Pacientes con cáncer de mama HER2-positivo extendido a otras partes del cuerpo alcanzan una supervivencia unos 16 meses superior si reciben tratamiento combinado de pertuzumab, trastuzumab y quimioterapia, en comparación con aquellos pacientes que solo reciben trastuzumab y quimioterapia, tal y como demuestran los resultados del estudio CLEOPATRA, presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología (ESMO 2014), que se celebra en Madrid.
CLEOPATRA es un estudio de registro en fase III en el que los investigadores han evaluado la seguridad y eficacia de pertuzumab, trastuzumab y quimioterapia en 808 pacientes que previamente no habían recibido tratamiento para el cáncer de mama metastásico HER2-positivo. Históricamente, este tipo de cáncer se ha considerado como uno de los más agresivos.
“A través de CLEOPATRA evaluamos si el bloqueo dual del HER2 mediante la combinación del anticuerpo pertuzumab con trastuzumab y quimioterapia ayudaría a este grupo de pacientes a vivir más (supervivencia global) o a vivir más sin que su enfermedad avance (supervivencia libre de progresión)”, explica la autora principal Dra. Sandra Swain del Washington Hospital Center, de Estados Unidos.
En el Congreso ESMO 2014 se presentan nuevos resultados que demuestran que las pacientes tratados con la combinación viven 15,7 meses más que aquellas que reciben solo trastuzumab y quimioterapia, con una mediana de supervivencia global de 56,5 meses frente a los 40,8 meses del otro grupo.
“La mejora de la supervivencia observada en el estudio CLEOPATRA de cerca de 16 meses no tiene precedentes en otros estudios sobre cáncer de mama mestastásico”, asegura Swain.
Los autores del estudio comunicaron previamente que el regimen de pertuzumab contribuía a ampliar significativamente la supervivencia libre de progresión y la supervivencia global. Los nuevos resultados de CLEOPATRA hacen referencia al análisis final de supervivencia después de una mediana de seguimiento de los pacientes de 50 meses.
En el análisis actual, la supervivencia global se ha analizado en todos los pacientes aleatorizados sin ajustar posibles cruces entre los brazos de tratamiento del estudio cuando estos dejaron de ser ciegos. Los pacientes del brazo de placebo que recibieron pertuzumab tras el cruce, fueron analizados como parte del brazo de placebo. “Por este motivo, es un análisis final de supervivencia muy conservador”, comenta Swain.
El aumento de la supervivencia global observado con el regimen de pertuzumab en CLEOPATRA fue consistente en todos los subgrupos de pacientes, según los investigadores, y la mejora en la supervivencia libre de progresión que se observó previamente, se mantuvo a lo largo del seguimiento a largo plazo. El perfil de seguridad a largo plazo del regimen de pertuzumab tampoco varió con respecto a los análisis previos y el perfil de seguridad de eventos cardiacos a largo plazo también se mantuvo.
“Este es el tipo de mejoría en la supervivencia para el que hemos estado trabajando, y los resultados son increiblemente útiles para los pacientes y sus familiares”, indica Swain.
Javier Cortes, Director del Programa de Cáncer de Mama en el Instituto de Oncología Vall D´Hebrón en Barcelona, España, también autor del estudio, manifiesta: “Los resultados sobre la mediana de supervivencia global presentados por Sandra Swain en ESMO 2014 basándose en el tratamiento con pertuzumab y trastuzumab en pacientes con cáncer de mama HER2-positivo son muy significativos. Este es uno de los mayores logros encaminados a convertir esta patología en una enfermedad crónica en un futuro próximo”.
“Lo que es más sorprendente es que la mejora en la mediana de supervivencia global supera la mejoría de la supervivencia libre de progresión; quizás por los diferentes mecanismos de acción que estos anticuerpos monoclonales tienen”, explica Cortes.
“Deberíamos considerar esta combinación como el tratamiento estándar para nuestros pacientes”, añade Cortes. “No veo ninguna razón que justifique el uso de trastuzumab sin pertuzumab. Los impresionantes resultados de supervivencia global que hemos presentado en el Congreso ESMO 2014 nos ayudarán, como expertos, a continuar trabajando; a ayudar a los pacientes a hacer frente a la enfermedad; y a ayudar a la sociedad a entender que en un futuro la población no morirá por cáncer”.
De cara al futuro, los investigadores necesitan estudiar los mecanismos de resistencia a esta combinación para mejorar la actividad terapéutica y para intentar identificar qué pacientes no necesitarán quimioterapia, ha concluido Cortes.
























