Avances en Cuba

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Cuba ha llevado a cabo diversas iniciativas nacionales de éxito en la prevención, el tratamiento y la atención en la lucha contra el VIH. Su epidemia de VIH es una de las más reducidas del mundo, con una tasa de prevalencia aproximada en la población general del 0,2%, al mismo nivel que Dinamarca. Asimismo es uno de los pocos países del mundo en estar tramitando la certificación de la OMS que reconoce la eliminación de la transmisión maternoinfantil del virus, lo cual constituye un importante logro para un país relativamente aislado con graves limitaciones económicas.

El sistema de salud universal gratuito de Cuba, con acceso universal a los servicios relacionados con el VIH, ha contribuido a este éxito. Con todo, otro factor que singulariza el caso de Cuba es la participación activa de poblaciones clave y personas que viven con el VIH en el diseño y la puesta en práctica de su respuesta sanitaria. La mejor estrategia para decidir intervenciones de salud y lograr gran repercusión es el diálogo de país, que consiste en llevar a cabo debates abiertos, inclusivos y participativos durante todas las fases del ciclo de subvención.

Lucrecia Palacios, oficial de programas del Fondo Mundial, considera que, en el caso de Cuba, una inversión eficaz y la respuesta de múltiples partes interesadas han facilitado la creación de programas comunitarios y sanitarios sólidos que fomentan la integración de servicios. “En Cuba existe una excelente colaboración entre grupos comunitarios, como por ejemplo hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, personas que viven con el VIH, personas transgénero y el Gobierno”, afirmó Palacios.

Gülen Newton, que dirige el Departamento de Asuntos Jurídicos y Cumplimiento Normativo del Fondo Mundial, quedó impresionada, en una reciente visita a La Habana, por el diálogo de país y la participación de las poblaciones clave. “Todo el mundo podía expresar su opinión. Todas las opiniones se valoraban del mismo modo”, dijo Newton.

Cuba fue el primer país de América Latina y el Caribe cuya Nota Conceptual para el VIH fue aprobada para la preparación de subvenciones. Silvio Martinelli, Jefe Regional del Equipo de América Latina y el Caribe del Fondo Mundial, se reunió recientemente con asociados cubanos, incluida Mariela Castro, responsable del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba (CENESEX). Mariela Castro, que es hija del Presidente Raúl Castro y sobrina de Fidel Castro, es una firme defensora de los derechos de la comunidad LGBT. Como directora del CENESEX, asesora y coordina políticas nacionales sobre educación y derechos en materia sexual y sobre atención integral a personas transgénero. “El CENESEX ha realizado una impresionante labor en la lucha contra la estigmatización y la discriminación”, dijo Martinelli. Hasta 1993, las personas que daban positivo en las pruebas de VIH eran forzadas a someterse a un período de cuarentena.

Habida cuenta de que los países de América Latina y el Caribe están experimentando un crecimiento económico y los presupuestos nacionales asumen una mayor parte de la respuesta sanitaria, es necesario, según Martinelli, hacer especial hincapié en la sostenibilidad a largo plazo de los programas. “La cuestión de la eliminación es cada vez más común en América Latina al hablar de las tres enfermedades”, afirmó Martinelli. “Con mayor frecuencia, los gobiernos están asumiendo los costos de los medicamentos, con lo que se reduce su dependencia del financiamiento del Fondo Mundial. Esto, a su vez, pone más de relieve a las poblaciones clave, que, en el ámbito de la respuesta sanitaria, a menudo no suscitan interés político ni reciben financiamiento. En este sentido, América Latina y el Caribe constituyen un ejemplo de hacia dónde queremos que se dirijan otros países”, concluyó Martinelli.