Trabajo infantil: de estudiante a pescador

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Bajo los palafitos (viviendas típicas de Camboya que consisten en unas cabañas apoyadas en grandes palos sobre el agua) se pueden encontrar cientos de trampas para gambas y cangrejos que esperan la temporada de lluvia. Cuando el nivel de agua empiece a crecer, entonces Kha Khav debe viajar lejos de casa en un barco de pesca, a veces durante meses.

«Gano 200.000 rieles – 50€ – al mes», dice de su trabajo en el barco de pesca. Al igual que todos los niños que viven en el lago Tonle Sap, al noroeste de la capital de Camboya, Phnom Penh, tuvo que aprender a nadar a una edad temprana.

Khav a veces va al colegio pero cada año detiene su educación cuando el oleaje del lago aumenta con las lluvias del monzón. Sin embargo, ya no tienen esperanzas de volver al colegio, tiene 12 años y debe cuidar de sus hermanos, es lo que su familia espera de él. «Quiero ser un hombre de negocios», dice en voz alta antes de hacer una pausa y continuar con voz más baja: «Pero yo no puedo soñar de esa manera.»

Khav no tiene más remedio que trabajar día y noche en el agua, lleva desde los 10 años haciendo lo mismo: «Mis padres tienen una vida difícil y no pueden apoyarnos. Así que yo mismo me ofrecí a ayudar.»

En un estudio realizado de forma conjunta  por el Gobierno de Camboya y la Organización Internacional del Trabajo de la ONU estimaron que casi una quinta parte de los niños del país de entre 5 y 17 años ejercían algún tipo de trabajo. De estos 750.000 niños, más de la mitad, eran trabajadores y casi un tercio tenían trabajos peligrosos.

Para ayudar a aquellos niños cuya educación se interrumpe periódicamente, World Vision trabaja de forma conjunta con los maestros, padres de familia y los propios niños  para promover la educación formal y no formal en los llamados: “Espacios Seguros para Niños”. De esta forma los niños pueden seguir estudiando para alcanzar, al menos, un nivel educativo mínimo.

Para eliminar el trabajo infantil en Camboya, World Vision además apoya a las familias con material escolar y promoviendo planes de empleo la generación de ingresos. El proyecto, en colaboración con las asociaciones locales y otros organismos estatales, ha beneficiado ya a 28.000 niños que viven en la capital y otras cinco regiones.