Un año después del avance del EI en el noroeste de Irak, cientos de miles de personas continúan desplazadas en el Kurdistán

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En agosto de 2014, cientos de miles de personas huyeron de los combates en la región de Sinjar y en la gobernación de Ninewah hacia el Kurdistán iraquí

La comunidad internacional ha cubierto solo la tercera parte de las necesidades humanitarias para 2015

Miles de personas siguen atrapadas en las montañas sin acceso a la ayuda humanitaria

                                              

Madrid, 23 de julio de 2015

Un año después de la oleada de desplazados, la situación se mantiene casi sin cambios.  La mayoría de los desplazados internos abandonó los refugios temporales de los primeros meses y en la actualidad vive en campamentos, a menudo sin tener cubiertas sus necesidades básicas, mientras que muchas zonas montañosas siguen siendo inaccesibles para las organizaciones humanitarias.

En la ciudad de Zakho, en la gobernación de Dohuk, no todos los desplazados internos pudieron ser reubicados. Miles de ellos han pasado el invierno en los cimientos de edificios en construcción, protegidos entre lonas y pedazos de madera, y ahora sufren el calor implacable de esta época del año. Esta es la situación en “la ciudad de Dalal”: una docena de edificios en construcción situados a pocos kilómetros de la ciudad. Más de 1.500 personas han encontrado refugio en estas edificaciones con escasa garantías de seguridad. “Cuando llegaron, no había nada más que estos esqueletos de hormigón, sin agua, sin baños. Un año después permanecen allí, la situación es dramática”, señala Charles Strickland, director de Acción contra el Hambre en Irak.

La organización trabaja en “la ciudad de Dalal” desde los primeros días de la emergencia y en el transcurso de los meses la respuesta se ha adaptado a las necesidades de esta población olvidada: distribuciones de raciones de emergencia, vales de alimentos, kits de higiene, instalación de letrinas y tanques de agua, apoyo psicosocial…

Una crisis humana invisible
Al igual que las familias que viven en “la ciudad de Dalal”, la crisis humana iraquí ha desaparecido de la atención mediática, mientras que el número de desplazados con una gran vulnerabilidad no hace sino ir en aumento. Únicamente es visible la intervención militar internacional contra el Estado Islámico, a expensas de esta emergencia social y humanitaria, para la que tan solo se ha cubierto el 32% de las necesidades para 2015. El Programa Mundial de Alimentos ya ha reducido a la mitad las raciones de alimentos y el valor de los cupones distribuidos a las familias. Dada la financiación actual, los recortes podrían continuar.

Desde enero de 2014, más de tres millones de personas se han visto obligadas a abandonar su casa en Irak y una proporción significativa no tiene acceso a asistencia humanitaria o a las zonas seguras, ya sea a causa de los combates o debido a la prohibición de moverse. Tanto su seguridad como el acceso a los servicios básicos deben estar garantizados. Del mismo que debe garantizarse el acceso de las organizaciones humanitarias a las zonas donde se establecen.

Acción contra el Hambre en Irak

Inicio de misión: 2013274 TrabajadoresÁreas de intervención: Dohuk, Erbil, Sulaymaniyah, Ninewah y Diyala300.000 beneficiarios cada mes6 campamentos de desplazados internos en los que trabaja la organización: Qadiya, Chamisku, Sheikhan, Esyan, Garmawa, Taraz De6 Campos de refugiados sirios en los que trabaja la organización: Gawilan, Darashakran, Qushtapa, Kawergosk, Basirma, Akre)9.000 toneladas de alimentos distribuidos desde junio de 2014

Acción contra el Hambre es una organización humanitaria internacional e independiente que combate la desnutrición infantil a la vez que garantiza agua y medios de vida seguros a las poblaciones más vulnerables. Intervenimos en más de 45 países apoyando a más de nueve millones de personas. Nuestra visión es un mundo sin desnutrición; nuestro primer objetivo, devolver la dignidad a quienes hoy viven amenazados por el hambre.