
LOS RESULTADOS DE UN ENSAYO A GRAN ESCALA EN GUINEA DEMUESTRAN LA EFECTIVIDAD DE UNA NUEVA VACUNA CONTRA EL ÉBOLA
Un gran esfuerzo colaborativo ha permitido probar la vacuna y comprobar su eficacia y seguridad en tiempo récord
Los resultados de una nueva vacuna contra el Ébola indican un alto nivel de eficacia en un ensayo en el que estuvieron implicadas 4.000 personas en contacto estrecho con el virus hemorrágico en Guinea, uno de los tres países afectados por la actual epidemia.
La prestigiosa revista médica The Lancet ha publicado los resultados del ensayo el 31 de
julio.
Estos indican que la nueva vacuna, llamada VSV-ZEBOV, es 100% eficaz diez días
después de haber sido administrada a una persona que no estaba infectada.
“Tras haber visto los efectos devastadores del Ébola en las comunidades e incluso en
países enteros con mis propios ojos, estoy muy contento por la noticia de hoy”, afirma
Børge Brende, ministro de Exteriores de Noruega.
“Si se mantienen los resultados, esta nueva vacuna puede ser el remedio contra el Ébola y ayudar a llevar a cero casos la actual epidemia, así como controlar futuros brotes de este tipo. Me gustaría dar las gracias a todos las instituciones que han contribuido a conseguir este resultado sensacional, al que se ha llegado después de un rápido y extraordinario esfuerzo colaborativo”, añade.

MSF144889
Volunteer Ebola frontline worker receiving the experimental vaccine at the vaccination clinic, inside Donka Hospital compound, Conakry.
Debido a la urgencia que requiere esta crisis, el desarrollo clínico de esta vacuna se hizo en un tiempo record, en apenas doce meses, desde la prueba inicial en humanos hasta la demostración de la eficacia y la seguridad de la vacuna en un estudio de Fase III en
Guinea.
“Normalmente, lleva una década o más para que una vacuna llegue a este punto”, dice el
profesor Peter Smith, epidemiólogo y especialista en ensayos de vacunas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.
Debido a la crisis del Ébola, se organizó un gran equipo que incluyó médicos, científicos,
epidemiólogos y expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de Noruega,
Canadá, Guinea, Médicos Sin Fronteras, Universidades de Florida, Maryland y Bern, y la
citada Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.
“Sabíamos que era una carrera contrarreloj y que el ensayo tenía que ser llevado a cabo
en las circunstancias más difíciles”, dice John-Arne Røttingen, jefe de la Unidad de Control de Enfermedades Infecciosas del Instituto Noruego de Salud Pública, y jefe del grupo de coordinación del ensayo.
La financiación se obtuvo de Welcome Trust, Noruega, Canadá, la OMS y Médicos Sin
Fronteras. Merck (conocida como MSD fuera de los Estados Unidos y de Canadá), una de las grandes compañías farmacéuticas y de vacunas, con base en Kenilworth, ha producido la vacuna. Científicos de la compañía, junto a los de la NewLink Genetics Corporation, implicados en el desarrollo inicial de la vacuna, también han dado apoyo técnico al equipo de terreno para la administración de la vacuna.
“Los trabajadores de la salud han estado librando una lucha muy dura contra el Ébola y
por primera vez hay posibilidad de tener una herramienta que pueda proteger vidas y
romper cadenas de transmisión”, afirma Bertrand Draguez, director médico de Médicos
Sin Fronteras, la primera organización internacional que ha tratado y seguido a los
pacientes de Ébola en Guinea.
“Las nuevas tecnologías son fundamentales para el diagnóstico, el tratamiento y la
prevención del Ébola y de otras enfermedades recientes”, añade.
“Vemos esta candidata a vacuna prometedora como un recurso global en la lucha contra
el Ébola”, explica Gregory Taylor, responsable de Salud Pública de Canadá.
“Es muy alentador ver que la vacuna, que es producto de muchos años de investigación e innovación en el Laboratorio de Microbiología Nacional de la Agencia de Salud Pública de Canadá, tiene resultados positivos en este ensayo clínico. Tener una vacuna regulada,
efectiva y segura que haya superado estos ensayos será un instrumento importante para
contener la actual epidemia y ofrecer protección en futuros brotes”.
La Agencia de Salud Pública de Canadá, que tiene la propiedad intelectual asociada a la
VSV-EBOV, se encargó de la investigación inicial y el desarrollo de la vacuna. Merck, un
gigante farmacéutico con un gran programa de vacunas, obtuvo un acuerdo exclusivo de
patente en noviembre de 2014, y asumió la responsabilidad en los esfuerzos
investigadores, de desarrollo, manufacturación y distribución de la vacuna que se ha
probado en el ensayo.
“En Canadá, tenemos mucha experiencia en la investigación de vacunas y hemos logrado tener la capacidad de responder a amenazas globales para la salud como la epidemia de Ébola”, dice Jane Aubin, científica y vicepresidenta de Investigación y Traducción del Conocimiento, en los Institutos Canadienses de Investigación de la Salud (CIHR, en sus siglas en inglés). “Es alentador ver los resultados positivos de este ensayo de una vacuna hecha en Canadá”, concluye.
CIHR financió el ensayo de la vacuna en Halifax (Canadá), en colaboración con la Agencia Pública de Salud de Canadá. Estas dos agencias también colaboraron con el Centro Internacional de Investigación del Departamento de Exteriores, Comercio y Desarrollo en Canadá para financiar y dar asesoramiento durante el ensayo en Guinea.
“El Centro de Investigación Internacional de Canadá (IDRC, siglas en inglés), la Agencia
de Salud Pública de Canadá y nuestro Departamento de Exteriores, Comercio y Desarrollo garantizaron la seguridad del ensayo sobre el terreno”, dice el presidente del IDRC, Jean Lebel. “Hicimos este trabajo de terreno con nuestros socios guineanos, creando las condiciones necesarias para que se llevara a cabo el ensayo y aumentado la capacidad de investigación clínica de los guineanos para el futuro. Nuestro objetivo, compartido con todos, es salvar vida. Esto va más allá de una vacuna o de estadísticas. Se trata de personas reales, que son padres, hijos y miembros de la comunidad.”
La vacuna
La Agencia de Salud Pública de Canadá y NewLink Genetics Corporation realizaron la
investigación inicial sobre la vacuna. Merck emitió la licencia de la vacuna en noviembre de
2014 y asumió la responsabilidad de los esfuerzos para investigar, desarrollar, fabricar y
distribuir la vacuna, de la que se hicieron pruebas en el ensayo.
La vacuna combina material genético de una proteína clave de la cepa Zaire del virus
Ébola -la cepa del brote en África Occidental- junto con otro virus no relacionado: el VSV.
La combinación de estos componentes da lugar a un virus debilitado que no puede causar
la enfermedad, pero que estimula que el organismo genere una respuesta inmune. De esta
manera, la vacuna provoca la producción de anticuerpos para luchar contra la
enfermedad.
“La vacuna VSV-ZEBOV funciona de una manera similar a las vacunas vivas atenuadas
para otras infecciones virales», explica Mark Feinberg, director médico de Merck Vaccines.
«La capacidad de esta vacuna para provocar rápidas respuestas inmunes contra el virus
del Ébola tras la administración de una dosis única es un valioso atributo.»
Después de que VSV-ZEBOV sea estudiada y autorizada por las autoridades reguladoras,
Merck planea producir suficientes dosis para controlar los brotes futuros. «Será
almacenada de cara a otras emergencias Ébola,» asegura el doctor Feinberg.
En estos momentos, esta vacuna no será utilizada como otras vacunas comunes tales
como la poliomielitis o el sarampión, que se administran de forma rutinaria. «El Ébola no es
una enfermedad infecciosa común, y los brotes surgen de forma esporádica e
impredecible,» advierte el Dr. Feinberg, «así que la vacuna probablemente será utilizada en
comunidades en riesgo, dónde y cuándo sea necesario. Sin embargo, también es de esperar
que proporcione un enfoque adicional importante para ayudar a proteger a los
trabajadores de salud que atienden a pacientes infectados por el Ébola», asevera.
«Estamos llevando a cabo una investigación adicional sobre la vacuna para proporcionar un
conjunto completo de datos destinados a servir de información para la toma de decisiones
para la emisión de licencias a cargo de las agencias reguladoras. Estos datos facilitarán el
desarrollo y la aplicación de las decisiones políticas por parte las autoridades
internacionales y nacionales,» expone el Dr. Feinberg.
Un inconveniente de la formulación actual de la vacuna es que debe mantenerse muy fría
en países tropicales donde la electricidad a veces escasea. Por lo tanto, en el futuro será
preciso trabajar para desarrollar una formulación más termoestable.
La epidemia en Liberia, Sierra Leona y Guinea fue causada por la cepa Zaire. Otras cepas
de virus de Ébola que se han dado en los brotes anteriores, como la cepa Sudán, pueden
requerir el desarrollo de nuevas vacunas. Pero el desarrollo de estas nuevas vacunas el
estudio actual supondrá una ayuda enorme.
El ensayo
«Este ensayo ha usado un enfoque muy innovador y pragmático, que permitió al equipo en
Guinea evaluar esta vacuna en medio de una epidemia», subraya por su parte el profesor
Jeremy Farrar, director del Wellcome Trust y uno de los principales expertos mundiales en
enfermedades infecciosas. «El resultado ha sido notable que, además, demuestra el poder
y la capacidad de colaboraciones internacionales equitativas y flexibles».
«Nuestra esperanza es que esta vacuna ayude ahora a terminar con esta epidemia y esté
disponible para inevitables próximos brotes de Ébola. Esta asociación internacional
demuestra que este tipo de trabajos, tan cruciales, son posibles y pueden desarrollarse en
medio de una terrible epidemia. También nos enseña que se debería cambiar la forma en la
que el mundo responde a tales amenazas de enfermedades infecciosas emergentes».
La vacuna había sido probada con éxito en animales pero, hasta ahora, no lo había sido en
seres humanos. En este sentido, no se sabía si la vacuna sería bien tolerada ni si
estimularía una respuesta inmune positiva en humanos y, por lo tanto, protegería a los
individuos de la infección.
«En las pruebas iniciales en humanos, la vacuna solo presentaba efectos secundarios
transitorios -como fiebre y dolor en las articulaciones- en algunas de las personas que
recibieron la vacuna», explica el profesor Smith. «Estos efectos secundarios fueron
generalmente leves y de duración limitada y son análogos con los observados con una serie
de otras vacunas de virus vivos.»
En una reciente revisión de los datos disponibles, el Comité Consultivo de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) sobre Seguridad de las Vacunas concluyó que la vacuna VSVZEBOV
tiene un perfil de seguridad aceptable. Por añadidura al estudio realizado en
Guinea, la vacuna está siendo estudiada en grandes ensayos clínicos llevados a cabo por los
Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH, en sus siglas en inglés) y sus
socios en Liberia, y por el Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. De
Estados Unidos (CDC, en sus siglas en inglés) y sus socios en Sierra Leona.
En septiembre de 2014, los expertos se reunieron en la sede de la OMS en Ginebra, donde
se decidió dar prioridad a las pruebas clínicas de dos vacunas candidatas. A principios de
octubre, Noruega decidió apoyar los ensayos de vacunas en Guinea. En el contexto de una
reunión de alto nivel sobre la vacuna celebrado en la OMS el 23 de octubre, se estableció
un grupo de trabajo para los ensayos de vacunas en Guinea. Una 5ª reunión de este grupo,
en noviembre, decidió seguir adelante con los ensayos sobre la base de los compromisos
financieros hechos desde la parte Noruega.
En sus diferentes vertientes, el diseño del ensayo fue extraordinario. En primer lugar, los
expertos utilizaron una estrategia de vacunación en “círculos” que ya fue desarrollada
para el control de la viruela a mediados de 1960 para su erradicación en 1980. Mediante
esa estrategia se aisló enfermos de viruela vacunando familiares y otros allegados, creando
así una barrera de “círculos” sobre la enfermedad.
Utilizando esta aproximación en “círculos”, cuando la epidemia de Ébola en Guinea se
dispersó en brotes locales más pequeños, los vacunadores y el equipo del ensayo fueron
capaces de moverse en torno a él. Eso permitió que el ensayo continuara y al mismo
tiempo se contribuyó al control del brote de Ébola sin problemas.
Los voluntarios que recibieron la vacuna procedían de zonas de Guinea que tuvieron brotes
de Ébola. Estos voluntarios estuvieron en contacto directo con aquellos que habían
contraído el virus o con determinadas personas de riesgo, como vecinos, compañeros de
clase o familiares.
En algunos casos, los grupos fueron pueblos enteros. En otros, los grupos fueron secciones
más pequeñas dentro de los pueblos y ciudades.
En segundo lugar y debido a las preocupaciones éticas los expertos abandonaron la
administración del placebo utilizado en muchos otros ensayos clínicos. Los voluntarios
fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos. El grupo de intervención recibió la
vacuna inmediatamente. El grupo control recibió la vacuna tres semanas más tarde. Este
reemplazó la clásica administración de placebo, pero el ensayo siguió siendo aleatorio y
controlado. Los resultados obtenidos muestran que en 10 días la vacuna protegía a ambos
grupos contra el virus Ebola.
«La comunidad mundial de la salud puede tener ahora una nueva e importante herramienta
para vencer el Ébola», asegura el Dr. Röttingen. «Este ensayo nos ha mostrado cómo aislar
este virus con una vacuna y poder proteger a pueblos enteros. Lo estamos haciendo a
través de una intervención de salud pública como es la estrategia de vacunación en anillo»
«Más importante aún: nos mostró el poder de una alianza internacional bien organizada
que, trabajando mano a mano, es capaz de superar una emergencia de salud pública en
tiempo récord.»
«Tenemos fe en las lecciones aprendidas con este desarrollo de la vacuna contra el Ébola y
en el ensayo, que hasta el momento indica una eficacia notable. Inevitablemente, son
necesarios tanto unos nuevos análisis como un seguimiento de largo alcance, pero lo
obtenido es ya un resultado maravilloso”.
«Estos alentadores resultados de los ensayos de vacunas contra Ébola muestran cómo la
OMS, en colaboración con los socios y la comunidad internacional, han sido capaces de
avanzar rápidamente en la investigación y el desarrollo de Ébola», asevera Margaret Chan,
Directora General de la OMS.
«Al comprimir, en meses, un proceso que suele tardar años, hemos desarrollado nuevas y
potenciales herramientas en nuestra batalla continua contra el Ébola. Los gobiernos, y
todas las partes involucradas en los ensayos de la vacuna, merecen nuestro respaldo y
agradecimiento».
























